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Recomendaciones de Aseme ante el aumento del consumo eléctrico en el ámbito doméstico

La Asociación de Empresas Eléctricas, responsables de la distribución y de garantizar el suministro eléctrico, alerta de que es necesario de que los consumidores sean conscientes del gasto energético que suponen las distintas actividades que realizan en casa para poder controlar el gasto, y así, la factura de la electricidad. Tras muchas semanas de confinamiento, el comportamiento del uso de energía en el ámbito doméstico ha variado.

Desde Aseme quieren diferenciar entre tres tipos diferentes de consumidores o usuarios y cómo es el antes y el después del confinamiento en términos de consumo: aquellos consumidores que usaban la casa como “dormitorio”; los que comían y cenaban en casa, y los pensionistas. Los dos primeros colectivos pueden detectar cambios en la factura, porque su consumo energético aumentará respecto a sus situaciones habituales ya que están más horas en casa y realizan nuevas actividades que antes no realizaban habitualmente, aunque en el tercer caso es poco probable que noten algún cambio en la factura. Cada caso además se verá afectado por el coste de la “energía familiar” consumida que dependerá de la temperatura exterior y del uso de la energía interior de la casa, es decir:

  • Qué sistema de calefacción dispone (gas, electricidad, gas-oíl, leña…)
  • La temperatura exterior (si hace más frío o más calor)
  • Si usamos más o menos agua caliente
  • Si encendemos electrodomésticos intensivos en gasto energético como el horno, etc.

Es importante tener en cuenta que todas estas variables deben ser contextualizadas dentro de un desconocimiento generalizado del coste real de la energía que consumimos por cada uso. Todos conocemos el precio de cada cosa que compramos diariamente, sabemos lo caro o barato qué es, pero esto no ocurre igual en el caso de la energía. ¿Encenderíamos igual tantas veces el horno si supiéramos lo que nos cuesta? ¿Cuánto vale una hora de radiador eléctrico? Por este motivo, es muy necesario hacer hincapié en la concienciación de las familias sobre el consumo eléctrico y las medidas de eficiencia energética, como mantener una temperatura óptima y eficiente energéticamente, en casa, ajustar la temperatura del frigorífico, no poner en marcha la lavadora o el lavavajillas hasta que no estén llenos, etc., así como informarse con su compañía eléctrica de cuáles son los tramos horarios en que el consumo de electricidad es más barato.

El coste medio para una familia de 4 personas en electricidad está entre 700 euros y 1.200 euros anuales. La climatización supone un 45 % de este consumo doméstico; el agua caliente sanitaria un 21 %; y los electrodomésticos otro 21%. Es importante contar con un buen aislamiento para evitar la pérdida energética. Entre un 25 % y un 30 % de nuestras necesidades de calefacción son debidas a las pérdidas de calor que se originan en las ventanas. Por cada grado que aumentemos la temperatura de la calefacción, se incrementa el consumo de energía aproximadamente un 7 %.

En el caso de los electrodomésticos es importante conocer sus consumos. Un ordenador portátil consume un 50 % menos que uno de sobremesa, mientras que el electrodoméstico que más consume en el hogar es el frigorífico, hasta un 18 % del consumo eléctrico total. Otro consejo de gran relevancia consiste en optimizar o reducir el coste económico revisando que la potencia contratada y la tarifa sean las más adecuadas para nuestras necesidades.