Las ayudas a la compra de vehiculos eléctricos
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España sigue muy lejos de los niveles de ventas de vehículos eléctricos de la gran mayoría de países europeos. Mientras nuestro mercado se sitúa en el 3 % del total de automóviles matriculados este año, la media europea alcanza el 8 %.

 

España se mantiene por tanto en el nivel de países como Italia y por encima de otros como Polonia, según las últimas estadísticas europeas, pero muy por detrás de Alemania, Portugal o los países nórdicos, que alcanzan niveles muy superiores. Por ejemplo, en el caso de Suecia más de 1 de cada 4 coches vendidos es eléctrico, mientras en Noruega esa proporción estaría muy por encima porque sólo 1 de cada 3 vehículos matriculados tiene motor de combustión.

Las previsiones del Gobierno, que ha adelantado recientemente el propio presidente, Pedro Sánchez, avanzan que para 2023 habría 250.000 vehículos eléctricos en circulación y la convocatoria del Plan Moves puesta recientemente en marcha vendría a ser un impulso para lograrlo. Pese a ello, el mercado debe luchar contra las barreras tecnológicas ya conocidas, como la limitada autonomía de las baterías o la aún muy insuficiente red de recarga. Y ahora también contra la crisis económica derivada de la pandemia, que además de un problema económico en si mismo supone una amenaza para la movilidad, una amenaza para la erradicación del virus.

Aun así, los datos más favorables indican que el mercado del vehículo eléctrico crece notablemente en España y el parque se ha triplicado en un año. Además, la obligación impuesta por Europa para cumplir con los objetivos de emisiones cada vez más reducido presiona a los fabricantes que deberán poder eludir las sanciones. En España, la media de emisiones se sitúa alrededor de los 115 gramos de CO2/km, pero la Comisión Europea obliga a que no se superen los 95, este factor también debería contribuir a un incremento de las ventas para bajar la media global de emisiones. También han crecido los obstáculos para los vehículos de combustión y el Gobierno ha avanzado igualmente la revisión de su fiscalidad para adaptarla a un modelo más sostenible, en el que se equiparen por ejemplo los combustibles, el diesel iguale su precio al de la gasolina.