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El estudio “El círculo de la luz: El Efecto Lunes” asegura que para el 40% de la población dormir bien es el aspecto que más afecta a su bienestar general.

Además, el estudio, elaborado por la plataforma “Comparte Bienestar”, asegura que el 35,6% de los ciudadanos cree que su sueño no es de calidad y más de la mitad de los encuestados (52%) reconoce que el lunes les cuesta incorporarse a la rutina, mientras el 55% de los mismos afirma que el reciente cambio de horario afecta a la calidad de su sueño. Las conclusiones también indican que la luz, ya sea natural o artificial influye en nuestro ciclo interno, que va 30 minutos retrasado respecto el horario natural.

La encuesta se ha llevado a cabo en colaboración con la consultora “Conecta” y trata de esclarecer la forma en la que los ciudadanos se enfrentan al primer día de la semana en medio del ritmo actual, así como la importancia que tiene el sueño en su bienestar. De hecho, dormir bien es el aspecto que el 39,7% de los ciudadanos señala como el que más afecta a su bienestar, por encima de pasar tiempo con la familia (30,6%), una buena alimentación (17,4%) o hacer ejercicio (12,3%).

Según este informe, el perfil del ciudadano trabajador de entre 18 y 55 años en España duerme (de lunes a jueves), una media de 7 horas, se va a la cama alrededor de las 12 de la noche, aunque tarda en torno a 25 minutos en quedarse dormido. Además programa su despertador a las 7,15 horas, pero dos de cada tres lo apagan la primera vez que suena, posponiéndolo un promedio de 10 minutos, con lo que hora definitiva a la que se levanta de la cama suelen ser las 7,25 horas. Por tanto, los españoles duermen de media menos de las 8 horas recomendadas por la OMS y nos situamos a la cola en Europa en cuanto a horas de sueño.

La influencia de la luz en el bienestar

De los estudios llevados a cabo por Philips en los últimos años se desprende que la calidad de luz a la que estamos expuestos día a día puede ser determinante para el “efecto lunes”. La luz, ya sea natural (en esta época del año, el 51,5% de los ciudadanos pasas menos de dos hora expuesto a la luz natural) o artificial influye en nuestro ciclo biológico, cuyo retraso de 30 minutos ya mencionado nos hace que estemos naturalmente inclinados a dormir 30 minutos más cada día. Si este retraso en nuestro ciclo biológico no se regula adecuadamente, a través de una iluminación adecuada para cada momento, al final de la semana nuestro ciclo de sueño y vigilia puede tener un desfase de más de dos horas; lo que desemboca en ese “efecto lunes”.

Al igual que el resto de los animales, el ser humano ha utilizado la luz del sol para regular su reloj biológico de manera inconsciente durante milenios. Como resultado de la evolución el ser humano constantemente ajusta su ciclo de sueño-vigilia, algo que nos permite adaptarnos a la diferente duración de la luz durante el día.

En la actualidad, la alta intensidad de luz fría también es capaz de restablecer el reloj biológico, gracias a su parecido a la luz natural de la mañana. Por ello, es posible regular nuestro reloj biológico mediante la iluminación, proporcionando inyecciones de luz en los momentos adecuados. Por ejemplo, mediante una iluminación más brillante en la oficina los lunes por la mañana.