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Industria rebajará de nuevo la luz en enero

España es el cuarto país entre los que han realizado más cortes de suministro eléctrico a sus consumidores de todos los que integran la Unión Europea. Todo ello en un período que va desde 2013 a 2015, tal y como se desprende del Monitor del Mercado interno de la Energía que realiza anualmente la Agencia para la Cooperación de los Reguladores energéticos (Acer) y el Consejo Europeo de Reguladores Energéticos (Ceeer). En este mismo informe también se manifiesta que la evolución de nuestro país durante el último ejercicio ha sido positiva, mientras que en otros, como es el caso de Italia, están aumentando de manera importante los cortes, con un incremento del 5 por ciento. El informe revisa igualmente la evolución de los precios del gas natural y de la electricidad para estudiar su comportamiento en el mercado único y deduce que tanto los precios de la electricidad como del gas se han incrementado. España es el país con el tercer precio del gas más alto de la Unión Europea, pese a sus múltiples formas de acceso y con la cuarta electricidad más cara.

En este sentido, el organismo asegura que existe sobrecapacidad eléctrica en la UE, lo que contribuye a evitar repuntes de precios de la electricidad, pero los costes de las tecnologías que no están en funcionamiento se están cubriendo con un incremento de las cantidades que pagan los consumidores en forma de mecanismos de capacidad. Y en este aspecto pone los ejemplos concretos de España e Italia. La demanda de electricidad creció un 2,1 por ciento en 2015 en la Unión Europea y añaden que en España el aumento fue del 5,4 por ciento para los consumidores domésticos.

Según el estudio España cuenta con una de las regulaciones más permisivas con los impagos, que alarga el plazo para interrumpir el servicio eléctrico hasta los 44 días, muy en contraste con lo que ocurre en Francia o Noruega, donde apenas llegan a los 20 días de plazo. Por otro lado en España, casi la mitad de los consumidores, un 49 por ciento en concreto, sigue dentro de los contratos de último recurso.