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Siemens lleva su tecnología digital para edificios a los lugares más exóticos del planeta

La tecnología de Siemens se ha implantado en el Bürgenstock Resort, un complejo turístico situado sobre el Lago de Lucerna, en Suiza Central, a través de Desigo CC, una plataforma de gestión de edificios que registra datos para maximizar la eficiencia energética del hotel, desde la calefacción y refrigeración del complejo, hasta los equipos de ventilación, la red de saneamiento, la automatización de las salas y la seguridad de las zonas.

El Bürgenstock Resort es un hotel inteligente situado en un espacio de encanto especial, con demanda creciente en un entorno que se puso de moda el siglo pasado entre personalidades de la política, los negocios y el espectáculo, que acudían a la estación de esquí y se alojaban en él. La central del Bürgenstock Resort se controla mediante tecnología de Desigo C.C., que no sólo gestiona y monitoriza la calefacción y la refrigeración del complejo hotelero. Los equipos de ventilación, la red de saneamiento, la automatización de las salas y la seguridad de las zonas también están integrados bajo el mismo sistema. Los variadores de velocidad Sinamics, de Siemens, contribuyen al funcionamiento ecológico del resort, ajustando tanto la calefacción como la refrigeración y la ventilación. Gracias a la estructura del sistema, los componentes individuales están perfectamente coordinados y son fáciles e intuitivos de manejar.

Además, para asegurar el perfecto suministro de energía de la instalación se construyó una nueva central eléctrica. Esta planta combina tecnología de casi 130 años de tradición, con las soluciones más punteras.

Las nuevas y potentes bombas transportan 78 litros de agua por segundo hacia la cima de la montaña, que cuenta con un desnivel de 500 metros. El antiguo depósito de agua dulce en la cima del monte Bürgenberg sirve ahora como almacenamiento y, desde allí, el agua se bombea a la central eléctrica. Las bombas de calor, que cuentan con una potencia máxima de 1,3 MW, calientan el agua de la instalación entre 45 y 55°C, dependiendo de la temperatura exterior. Después, el agua se distribuye a los distintos edificios y se utiliza para la calefacción directa o como fuente de energía para las bombas de calor de los edificios, que calientan el agua sanitaria a 65°C.

Hay una buena razón para que este sistema funcione en dos fases: si el agua se transportara a 65°C, la pérdida de energía sería sustancialmente mayor que si se transporta de 45º a 55°C, y el coeficiente de rendimiento (COP) de las bombas de calor sería considerablemente menor.

Para la refrigeración se utiliza directamente el agua del lago: la temperatura del agua a 37 metros por debajo de la superficie del lago es de 5º a 7 °C durante todo el año, por lo que el agua del lago cubre entre el 70% y el 90% de las necesidades de calefacción y de refrigeración del resort. El agua utilizada es redirigida de vuelta al lago y fluye a través de una turbina que recupera parte de la energía. Esta energía se utiliza para bombear el agua hacia la montaña.