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Empresas y profesionales se unen para que Endesa mejore su servicio

Diversas asociaciones tinerfeñas, en concreto Femete, la Asociación Empresarial de Instalaciones Eléctricas y Telecomunicaciones de Santa Cruz de Tenerife (Asinelte), Fepeco, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Santa Cruz de Tenerife y el Colegio Oficial de Peritos e Ingenieros Técnicos Industriales se reunieron el jueves pasado para constituir un frente común en el conflicto que mantienen abierto con la compañía eléctrica Endesa y reclamarle a ésta “que disponga de una atención para los profesionales, de forma presencial o telefónica directa con el personal técnico y contar con un sistema que se pueda verificar las trazas de comunicación con la distribuidora”.

 

Así lo ha puesto de manifiesto el presidente de Asinelte, Alberto Pérez, en una carta remitida a la directora general de Energía del Gobierno de Canarias, Rosana Melián Domínguez, en la que solicita también “que se cree una mesa de trabajo entre las organizaciones de las empresas instaladoras y los colegios profesionales para poner transmitir de forma más concreta las diferentes problemáticas y buscar las posibles soluciones”.

 

Solicitud de mediación institucional

El presidente de Asinelte recuerda que se trata de “un servicio público de primera necesidad ofrecido por una empresa privada de alto calado a quien debe de exigirse una serie de medidas para mejorar el servicio que presta de la forma más correcta y eficiente posible”, y emplaza a las autoridades canarias a “mediar ya con Endesa para solucionar de una vez los problemas que sufren, que perjudican gravemente su labor y daña la calidad del servicio que prestan al conjunto de la ciudadanía”. Para el firmante, “la nula comunicación afecta igualmente a entidades públicas como ayuntamientos, a la vez que lamentan que tanto empresas como profesionales desconocen el organigrama de Endesa, dificultando el desarrollo de los trabajos”.

Los instaladores e ingenieros tinerfeños reclaman que ellos “actúan como puros intermediarios entre el cliente final y la empresa distribuidora” y eso les hace estar “siempre en entredicho por parte de los clientes, siendo imposible contactar con la persona que lleva el expediente y poder resolver el problema de forma directa”. Todo ello con el consiguiente malestar de esos propios clientes con las empresas instaladoras y de ingeniería “que son quienes dan la cara”, se expresa en la carta. Asinelte considera que esta forma de actuar de la distribuidora repercute en perjuicios para negocios, particulares o familias, se vean perjudicados por esta forma de actuar, por situaciones cotidianas como “cortes por impagos que luego son un infierno para volver a tener suministro, comercios que quieren iniciar su actividad se ven retrasados, luces de obras que prácticamente se terminan la edificación antes de tener suministro, etc”.