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Adime se marca el objetivo estratégico de “reforzar su papel en la distribución profesional de material eléctrico”
“Estamos construyendo el Adime del futuro”. Con estas palabras define Miguel Asensio, director general de la patronal de la distribución de material eléctrico, el proceso emprendido por la asociación como resultado de haber puesto en marcha “un ambicioso proceso de reflexión estratégica”, que quiere servir para definir la hoja de ruta de la asociación para los próximos años.
Este nuevo impulso tiene como objetivo fortalecer la propuesta de valor de la asociación, anticipar los grandes retos del sector y consolidar el papel de Adime como interlocutor de referencia en la cadena de valor eléctrica, persuadidos del hecho de que la asociación “afronta una etapa decisiva”, tras la celebración de su 30º aniversario y el éxito creciente del Encuentro del Sector que celebra desde hace ya varios años cada mes de junio.
La Asociación Nacional de Distribuidores de Material Eléctrico fue fundada en 1995 y agrupa en la actualidad a 105 empresas distribuidoras, con un total de 970 puntos de venta en toda España y el 80 % del volumen de negocio del mercado de la distribución profesional del sector. Cifras que dan idea de su posición estratégica en un ámbito de mercado “cada vez más competitivo, sometido a procesos de concentración empresarial y expuesto a retos determinantes como la digitalización acelerada por la IA, unas normativas crecientemente exigentes y la transformación hacia modelos energéticos descarbonizados”, subrayan desde la propia Adime.
Objetivos primordiales del proceso de reflexión
En este contexto se ha desarrollado durante 2025 el proceso de reflexión citado, cuyos resultados deben implantarse en el presente año como parte de una labor que se articula en torno a dos objetivos principales:
- Definir una propuesta de valor más sólida, clara y diferencial para sus asociados.
- Clarificar y reforzar el papel de Adime en el sector, teniendo en cuenta los retos regulatorios, tecnológicos y económicos que impactan en la distribución profesional de material eléctrico.
Tres pilares para el «Adime del futuro»
De cara a ello, Adime organiza reuniones territoriales con sus empresas asociadas para identificar necesidades y oportunidades específicas, así como talleres participativos orientados a recoger expectativas, propuestas y prioridades de los asociados. El “Adime del futuro” que mencionaba su director general se apoya en tres pilares:
- Ser la Voz del Sector, reforzando el liderazgo institucional, impulsando alianzas con fabricantes, instaladores, reguladores y otras asociaciones, y promoviendo iniciativas como Oreve, la vigilancia de mercado, proyectos de economía circular o la colaboración en plataformas como Electronet.
- Ser el Radar de sus asociados, a través de la monitorización de tendencias tecnológicas, regulatorias y de mercado para anticipar cambios y proporcionar a los asociados información estratégica que les permita mantener su competitividad.
- Ser Conector, mediante el fomento de la colaboración entre empresas distribuidoras, la relación con distribuidores no asociados, el fortalecimiento del vínculo con medios de comunicación y otros stakeholders clave, y la creación de espacios de networking y desarrollo de proyectos conjuntos
Impulso de la gobernanza interna
Paralelamente, Adime se enfoca en el objetivo de impulsar su gobernanza interna, actualizando su estructura para responder de manera más ágil y eficaz a los retos que afronta. Refuerza sus órganos de gobierno; define un Comité de Embajadores, que integran miembros voluntarios para asesorar al equipo técnico; potencia la Asamblea General como espacio participativo y de definición estratégica; y se compromete con una gestión independiente, transparente y orientada al asociado.
Y entre las prioridades para este año 2026 están los objetivos a medio y largo plazo como implantar la nueva estrategia mediante proyectos concretos y servicios reforzados; potenciar los servicios de información, formación, asesoramiento y networking; desarrollar nuevas herramientas, especialmente en digitalización, datos técnicos y cumplimiento normativo; incrementar la participación de los asociados en la toma de decisiones; reforzar la visibilidad de la distribución profesional tanto en España como en Europa; y también como objetivo posicionar a los asociados como protagonistas del futuro del sector.
En resumen, se trata de una estrategia centrada en los asociados y orientada a impulsar su crecimiento sostenible y competitivo y cuyas líneas de acción se orientan a garantizar que los retos puedan afrontarse de forma inclusiva, con una atención especial a las pymes, con el objetivo de que nadie quede rezagado en este proceso de transformación. Todo ello en torno al lema, “Adime, Anticipar. Conectar. Fortalecer el sector”.
