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“2022 se presenta cargado de riesgos en materia de morosidad empresarial”, alerta la PMcM

“La inflación, el final de la moratoria de la Ley Concursal y los nuevos Créditos ICO podrían tener un efecto devastador en los plazos de pago, incrementando las empresas zombis y el riesgo de impago en un círculo vicioso”. Así lo valoró la pasada semana la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad en una rueda de prensa de su presidente Antoni Cañete. En su opinión, en el caso de las relaciones comerciales entre pymes y empresas de mayor tamaño, es “habitual que sea la pyme la que otorga la financiación a la empresa grande, permitiéndole un largo periodo de financiación, amparándose esta última en la ausencia de un régimen sancionador que castigue la morosidad”.

 

La inflación desvirtúa la relación prestamista-deudor. En el caso de las relaciones comerciales entre pymes y empresas de mayor tamaño, es habitual que sea la pyme la que otorga la financiación a la empresa grande, permitiéndole un largo periodo de financiación.

Para la empresa vendedora, la recomendación razonable es reducir los plazos de cobro, pues conforme sean más bajas las cuentas por cobrar menor será la pérdida monetaria. En sentido contrario, la empresa compradora tenderá a aumentar el plazo de pago a proveedores, obteniendo ganancias monetarias por el efecto del apalancamiento financiero. Lo mismo sucederá cuando el deudor sea una Administración Pública.

“2022 se presenta cargado de riesgos en materia de morosidad empresarial”, alerta la PMcM

 

Cómo repercute una inflación elevada en la morosidad

Al crecer la inflación, los plazos de pago se alargarán y su coste financiero de los plazos de pago también aumentará, así como la probabilidad de impago y se reducirá la capacidad de financiación de las empresas, incrementando el coste. A esto se le sumará la tendencia al alza de los tipos de interés (será más caro y difícil financiar cada día de retraso en el cobro). Antes de que la inflación se desbordara, la realidad de los plazos de pago en España ya era preocupante en el contexto pospandémico en el que ahora estamos, pero Cañete cree que “la situación actual se va a agravar más de lo que imaginamos”. La pérdida de valor que producen esos altos niveles de inflación provocarán, según la PMcM, un “efecto multiplicador negativo sobre los ingresos de las empresas que no consigan cobrar sus facturas en plazo, enquistando la situación”. Además, se da la circunstancia de que “los estados financieros de muchas empresas grandes en España están ocultando importantes niveles de endeudamiento por confirming”, denuncia Cañete, una falta de transparencia que “conlleva la toma de riesgos de crédito innecesarios”.

Desde la Plataforma se considera también que “la picaresca también se aprovechará de la histórica situación de inflación y repercutirá sobremanera en los niveles de morosidad hasta un punto casi sin retorno”. Cabe esperar un alargamiento de los pazos de pago al favorecer la inflación a los que tienen deudas monetarias, porque el beneficio se incrementa si no hay coste por intereses (es más barato pagar tarde, ya que el euro de mañana vale menos que el de hoy). Como la deuda comercial no devenga intereses, el deudor tenderá a incrementar su rentabilidad financiera. En este sentido, Cañete aconseja que todo contrato sujeto al paso del tiempo debe tener en cuenta la inflación.

Si no existe inflación o es prácticamente nula, el coste de los largos plazos de pago se limita al coste de financiar el circulante y a anticipar los impuestos. El valor nominal de una deuda siempre es el mismo, pero su valor real varía con la inflación. En el caso de la deuda comercial, sucede lo mismo. La inflación disminuye el valor real de la deuda comercial, ya que, si bien su valor nominal es el mismo, esta vale mucho menos en términos reales.

 

Ley concursal y créditos ICO

Existe un “peligro latente” en la coincidencia del fin del periodo de carencia de los créditos ICO con el vencimiento de la moratoria concursal, el próximo 30 de junio. En opinión del presidente de la PMcM, la simultaneidad de ambos procesos “hará necesario plantear una solución concursal para las pymes y autónomos que no puedan afrontar los vencimientos de la deuda contraída”. Han cambiado las condiciones para acceder a los Créditos ICO y, dado que muchas pymes están sobreendeudadas y con su solvencia afectada, existe el riesgo de que puedan quedar fuera de estas medidas y tengan que recurrir a nuevos endeudamientos para poder hacer frente a las obligaciones derivadas de los préstamos COVID-19 contratados al inicio de la pandemia. Por eso, “hace falta una ampliación inmediata de la moratoria y también del plazo de amortización, y que sea aplicable. Es fundamental que el hecho de acogerse a los nuevos criterios ICO no perjudique a la calificación crediticia de riesgo de las pymes que los soliciten”.

Cañete considera que no bastan las medidas del Gobierno, como el Proyecto de Ley “Crea y Crece” y el nuevo plan de pago a proveedores de ayuntamientos. Insta a incluir un “pacto de pagos” dentro del Pacto de Rentas e insiste en que la herramienta principal para combatir la morosidad es instaurar un régimen sancionador que multe a las empresas morosas.