SHARE
Juan Manuel Plata y Aurelio Chaves, presidente y secretario general de Fadia, Federación de Asociaciones de Instaladores de Andalucía

Juan Manuel Plata y Aurelio Chaves responden compartidamente en esta entrevista sobre la actualidad de la Federación Andaluza. Presidente y secretario de Fadia, ambos analizan cuestiones clave como las relaciones actuales con la Administración, problemas como el intrusismo o a la agilización de trámites.

 

En la reciente Asamblea de FADIA se puso de manifiesto la buena sintonía existente entre la Federación y la Administración, ¿de qué manera resulta efectiva esa colaboración y qué asuntos y cómo evolucionan ahora mismo las cuestiones que tratan con ella en la actualidad?

Aurelio Chaves (AC).  La valoración en general es muy positiva, estamos trabajando con la administración andaluza en varias mesas y grupos de trabajo. Una de ellas es la Mesa para el Autoconsumo en Andalucía, en la que somos los responsables del Grupo de Formación y hemos organizado los cursos de instalaciones de autoconsumo que se han impartido ya a más de 300 instaladores, además de haber editado un manual específico para ello.

Formamos parte también del Grupo de Trabajo para la Seguridad Industrial en Andalucía y allí aportamos e intentamos resolver la problemática del instalador, las trabas que impiden el desarrollo empresarial. Además de coincidir en este último grupo, también mantenemos contacto directo con la Secretaría General de Industria y Minas (SGIM).

Con la Dirección General de Energía trabajamos de forma constante, bien con el Servicio de Energía para tramitaciones de autoconsumo o instalaciones energéticas acogidas al RITE, y en colaboraciones con la Agencia Andaluza de la Energía. Con ella colaboramos para trasladar a nuestras empresas asociadas todos los programas de ayudas e incentivos que están en marcha: Moves III, incentivos al autoconsumo, el transporte sostenible, la eficiencia energética, etc.

Por otra parte, la presencia de los fondos europeos Next Generation, con los que el Gobierno ha confeccionado el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, hacen que tengamos nuevos contactos con distintas consejerías de la Junta de Andalucía para poder acceder a su distribución y difusión, que persigue ahora todo el colectivo empresarial. Por ejemplo hemos abierto línea directa con la Secretaría General de Vivienda para participar en la nuevas líneas de rehabilitación energética de edificios, y vamos a firmar un protocolo con la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio para implantar oficinas conjuntas de rehabilitación urbana, dentro del Plan Vive 2020-2030, de vivienda, rehabilitación y regeneración urbana.

También se ha creado recientemente la Mesa para la Transición Energética del Transporte en Andalucía, en cuyos grupos de trabajo de Tramitación y Financiación colaboraremos igualmente. Mantenemos contactos y reuniones con la Dirección General de Formación Profesional, relevantes para el futuro de la formación de los nuevos instaladores, sobre cuestiones como la Formación Dual o la participación en la Formación en Centros de Trabajo, así como para organizar jornadas que permitan a los alumnos conocer el mundo empresarial y el asociacionismo, entre otros.

Hemos colaborado colaborado también en el documento del Borrador Estrategia Energética de Andalucía 2030 o en la proposición de Ley para la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos andaluces mediante técnicas bioclimáticas y uso de energías renovables. En definitiva, un amplio abanico de colaboraciones con la Administración Andaluza, que evolucionan favorablemente.

Aurelio Chaves, secretario general de Fadia, Federación de Asociaciones de Instaladores de Andalucía

El panorama de ayudas a la inversión en nuevos negocios nos da unas perspectivas muy favorables para el colectivo, que hemos de ser capaces de gestionar y aprovechar”

 

 

En el transcurso de esa misma asamblea, le solicitaron a la Junta de Andalucía la creación de una mesa para dinamizar el sector y marcas pautas sobre el futuro, ¿qué cuestiones considera que serían más relevantes para abordar en dicha Mesa y qué avances consideran necesarios?

Juan Manuel Plata (JMP). Uno de los principales problemas que tenemos, no sólo las empresas instaladoras sino todo el tejido empresarial, son las constantes trabas y obstáculos para la puesta en marcha de cualquier proyecto o iniciativa económica. Nosotros como instaladores lo sufrimos directamente, pero además participamos de los problemas de otros sectores económicos que tienen que esperar meses y meses para poner en marcha, por ejemplo, un hotel, una industria, un negocio, etc. debido a todos los trámites que requieren. No llego a comprender cómo siendo capaces de avanzar tecnológicamente a un ritmo tan vertiginoso, a su vez no estemos en condiciones de eliminar todos esos obstáculos y cuellos de botella que impiden y retrasan la ejecución de proyectos e iniciativas, lastrando la actividad económica productiva.

Desde que una iniciativa se transforma en un proyecto real documentado hasta que éste se hace una realidad, el tiempo que transcurre es excesivo y difícilmente predecible, lo que supone un auténtico lastre para la generación de riqueza y para el desarrollo económico de nuestra región y de nuestro país. ¿Cuántos proyectos o iniciativas se han ido al traste por estos obstáculos…? Llevo ejerciendo como empresario 36 años y he vivido grandes cambios sociales, y tecnológicos, pero en cambio no hemos sido capaces de eliminar los obstáculos que impiden dinamizar los proyectos y su puesta en marcha.

Aunque somos conscientes de que desde la Junta de Andalucía se están dando pasos para agilizar, reducir o incluso eliminar todos estos procedimientos que obstaculizan la actividad económica, llevamos meses trabajando en la idea y aprovechamos la presencia de la viceconsejera en nuestra asamblea para solicitar la creación de una Mesa de Trabajo para la dinamización del tejido industrial y empresarial de nuestra comunidad autónoma. Queremos que formen parte de ella los actores que componen la cadena de valor de nuestro sector: la Administración andaluza representada por la SGIEM, nuestra federación FADIA, la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, las compañías distribuidoras y comercializadoras, los colegios profesionales técnicos y cuantos organismos públicos o privados intervengan en la tramitación de proyectos e iniciativas empresariales generadoras de riqueza para poder analizar y reducir o eliminar todos esos obstáculos.

Juan Manuel Plata, presidente de Fadia, Federación de Asociaciones de Instaladores de Andalucía

Desde que una iniciativa se transforma en un proyecto real documentado hasta que éste se hace una realidad, el tiempo que transcurre es excesivo y difícilmente predecible, lo que supone un auténtico lastre para la generación de riqueza y para el desarrollo económico”

 

 

También hizo mención a dos retos básicos: la profesionalización del sector con innovación y formación y la lucha contra el intrusismo, ¿en qué medida afectan ambos factores al colectivo instalador andaluz actualmente?

JMP. Son cuestiones muy necesarias. La profesionalización de los instaladores es imprescindible; en este sentido, siempre hemos adaptado la estructura de nuestras empresas a la demanda laboral y social, a la innovación tecnológica y a las necesidades de la sociedad, ya que trabajamos en un ámbito muy reglado y sometido a permanentes actualizaciones técnicas y reglamentarias, con lo que el instalador necesita y está obligado a su actualización continua. Esta profesionalización también afecta a nuestra perspectiva empresarial, ya que el instalador no puede olvidar que además es también un empresario. Cuestiones como la digitalización de las empresas y de las propias instalaciones, la industrialización de los procesos constructivos, el paso a una economía descarbonizada, etc.  En todos estos retos y en los que surgirán estaremos los instaladores, afrontando el futuro con valentía y determinación.

El intrusismo y la economía sumergida nos hacen mucho daño a los instaladores y suponen un riesgo evidente de seguridad para las personas y para los bienes. No se trata sólo de exigir que sean los instaladores habilitados los que realicen las instalaciones, sino de poner en valor la profesionalidad y seguridad que otorga un instalador habilitado por la Administración. En este sentido es importante la colaboración de las distintas administraciones, por ejemplo de la Inspección de Trabajo o de la Agencia Tributaria, para detectar estas situaciones y eliminarlas, así como la participación de los ayuntamientos, que tienen un mejor y más inmediato acceso al control de las obras e instalaciones y de quienes las realizan, para comprobar que reúnen los requisitos reglamentarios.

 

Las nuevas alternativas de negocio suponen un enorme potencial para el colectivo y así se comprobó con el relieve que ocuparon en el reciente certamen Cofian, ¿qué dimensión y qué perspectivas esperan en FADIA para Andalucía con respecto a asuntos como el autoconsumo, la movilidad eléctrica o el asesoramiento y la eficiencia energética?

JMP y AC. Estamos avanzando a un nuevo modelo energético como consecuencia del cambio climático: sostenibilidad, descarbonización o eficiencia energética son conceptos de permanente actualidad y la sociedad se conciencia cada vez más del necesario cambio de modelo, acelerado por los actuales y preocupantes precios de la electricidad.

Las nuevas líneas de negocio que tienen como base la eficiencia energética, el autoconsumo o la movilidad eléctrica son una gran oportunidad que están reactivando la actividad económica en el sector de los instaladores. Los programas de ayudas e incentivos que se lanzan pueden dar un gran impulso a la inversión y favorecerla en gran medida. El Moves III destina la mitad del presupuesto, más de 33 millones de euros, al programa 2 de Infraestructuras de recarga, y los programas de incentivos al autoconsumo y al almacenamiento con fuentes renovables, así como a la implantación de sistemas térmicos renovables en el sector residencial, están dotados con un presupuesto de más de 97 millones de euros.

También las ayudas a la rehabilitación residencial y vivienda social tienen una dotación presupuestaria de casi 200 millones de euros, de los que un buen porcentaje se destinará a la rehabilitación energética de los edificios y viviendas.

Este panorama de ayudas a la inversión nos da unas perspectivas muy favorables para el colectivo, que hemos de ser capaces de gestionar y aprovechar para que este cambio de modelo coloque al instalador como un actor principal en el asesoramiento y la gestión energética.

 

Precisamente Cofian contó con una notable participación de profesionales y pudo ofrecer una impresión optimista sobre el futuro del sector, ¿cómo valora el resultado de esta primera edición del certamen?

AC. La valoración es muy positiva, Cofian superó todas las expectativas, con más de 3.000 visitantes y la participación de 78 expositores. Teniendo en cuenta las dificultades impuestas por la pandemia, alcanzar esas cifras no ha sido fácil, como tampoco lo ha sido la organización del evento, pero al final se consiguió que todo encajara y ha sido un éxito de participación de profesionales.

Nos marcamos varios objetivos: dinamizar la economía andaluza; enriquecer la red de contactos de la cadena de valor del sector de las instalaciones; dar a conocer la oferta de productos, soluciones, servicios y novedades que marcan tendencia en el sector; ofrecer jornadas, sesiones y demostraciones; celebrar el primer congreso de los instaladores andaluces y sobre todo dar visibilidad a la Federación Andaluza de Instaladores. Creemos que todos ellos se han cumplido y hoy tenemos una Federación más fuerte y conocida.

 

¿Se plantea FADIA una nueva edición para el año próximo?, ¿qué cuestiones cree que deben mejorar, fortalecer y profundizar en la feria?

AC. En un principio nos planteamos que el certamen fuera anual o bienal e incluso que fuese itinerante por las provincias andaluzas, pero a medida que fuimos madurando el proyecto llegamos a la conclusión de que lo mejor es que se celebrase cada dos años y estamos valorando que la sede sea fija. Aunque hay expositores que nos trasladan que están interesados en repetir para el próximo año, mantendremos el carácter bienal, es mucho el trabajo de preparación que necesita el evento.

Como en toda primera edición y coloquialmente hablando, se pagan las novatadas, hay cuestiones que mejorar en la organización, en el recinto ferial, la coordinación y la colaboración; de todo se aprende y se ha tomado buena nota para mejorar. Pero hemos superado el reto y quiero agradecer su trabajo al equipo humano que lo ha hecho realidad, así como a la Junta de Andalucía y al Ayuntamiento de Sevilla, por su colaboración e implicación con el evento.