Por primera vez, Tesla abre sus redes de carga, que cuentan con más de 25.000 ubicaciones de “supercargadores”, a otros coches eléctricos. Se trata de la red de carga más grande del mundo y el plan piloto para llevar a cabo este proceso de apertura que es parte del impulso de la compañía para generalizar los vehículos eléctricos, se iniciará con una decena de ubicaciones en los Países Bajos.

 

La firma fabricante de automóviles de la que es fundador, director ejecutivo y principal accionista Elon Musk espera poder expandir este esquema a “todo el mundo”. Así lo aseguran fuentes de la compañía que han asegurado que “siempre ha sido nuestra ambición abrir la red de supercargadores a vehículos eléctricos (vehículos eléctricos) que no sean de Tesla y, al hacerlo, alentar a más conductores a que se vuelvan eléctricos”. Además añaden que “esta iniciativa refuerza directamente nuestra misión de acelerar la transición del mundo hacia la energía sostenible”.

Los cargadores funcionarán con cualquier automóvil eléctrico que cuente con un puerto de sistema de carga combinado (CCS), sistemas empleados por multinacionales fabricantes que comercializan sus vehículos en todo el mundo como BMW, Mercedes, Ford o el Grupo Volkswagen. Los conductores que no sean de Tesla, pero quieran usar una de las estaciones de sobrealimentación de la compañía deberán previamente descargar su aplicación y crear una cuenta. Los usuarios podrán buscar a través de ella ubicaciones “que no sean de Tesla”, aunque habrá costos adicionales para aquellos con controladores que no sean de Tesla.

La compañía vendió 241.392 vehículos en el tercer trimestre de 2021, lo que contribuyó a que superara esta misma semana un valor de mercado de 1 billón de dólares y convertirse así en la quinta empresa de este tipo en alcanzar este hito. Sólo Apple, Microsoft, Amazon y el propietario de Google, Alphabet, lo habían logrado previamente.