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Se recrudece la tensión entre el Gobierno y el sector eléctrico por el alza de precios

La tensión que vive el sector eléctrico por el incremento de precios en el mercado crece por momentos y da pie a informaciones y declaraciones encaminadas a proponer alternativas e identificar responsables de la situación. Por un lado, el Ministerio de Transición Ecológica prepara medidas y trata de activar soluciones que permitan aliviar el precio, mientras las eléctricas reaccionan frente a las críticas que las sitúan como culpables y beneficiadas de la situación.

 

Según una información publicada este lunes por el Diario El Economista, el departamento que dirige Teresa Ribera estaría buscando fórmulas para abaratar el precio de la electricidad, especialmente de cara a las grandes industrias electrointensivas. Entre esas opciones estaría la organización de subastas de renovables a través del Operador del Mercado Eléctrico para este grupo de empresas.

Se trata de acceder a un planteamiento que ya vienen realizando desde hace tiempos estas empresas de gran consumo energético, y es además un avance con respecto a una propuesta que ya se plantea dentro del Estatuto de los Consumidores Electrointensivos.

 

Hacienda, la principal beneficiada, según Ignacio Galán

Por su parte, las eléctricas reaccionan también a los comentarios de la propia Ribera y otros miembros del Gobierno, como es el caso de la ministra de Hacienda y portavez, María Jesús Montero, que manifestaron lo ilógico de que las eléctricas incrementen sus beneficios, mientras son los usuarios los que pagan cada vez más por la energía y sufragan dichas plusvalías.

Ignacio Galán, presidente de Iberdrola

En este sentido, el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, aprovechó la celebración de la Junta General de Accionistas de la energética para subrayar que “son muchos los factores que afectan al precio de la electricidad, pero sin duda el más significativo es el grado de impuestos, cargas y tasas que se le imponen y que, en buena medida, pagan los ciudadanos”, y añadió que “el principal beneficiario de los altos precios de la electricidad, sobre todo en un escenario como el actual con un elevado precio del CO2, es la Hacienda Pública, que recibe, no solo unos cuantiosos impuestos proporcionales al precio de la energía, sino también los ingresos por la venta de derechos de CO2, que este año podrían alcanzar los 2.500 millones de euros”.

Otras fuentes apuntadas por el Diario El Independiente se abonan a esta teoría y detallan estimaciones sobre que el Estado ingresará 9.000 millones en concepto de impuestos en el ámbito energético, alrededor de 2.700 millones más que hace un año.

 

Reducir la tarifa un 30 % con el sistema habitual en Europa

Además apuntan también que el precio de la factura podría reducirse un 30 % para los consumidores con tarifa PVPC, si el sistema fuera similar al de la gran mayoría de países europeos, cuya facturación se efectúa por trimestres o anualmente y en los que los clientes no están sujetos al comportamiento de subidad y bajadas de precios del mercado horario, de tal manera que paga un precio fijado un año antes y no dependiente del elevado precio del CO2, por ejemplo. Francia, Italia, Portugal o el Reino Unido se rigen por este sistema.

Otras comercializadoras que no son de referencia también estarían lamentándose de la enorme carga fiscal que lastra y hace menguar sus beneficios mes a mes, ya que venden la energía a precio fijo en mercado libre.

 

“Cambiar los hábitos de consumo de energía”

Por otro lado, responsables de los socios de gobierno de Podemos abogan porque la propuesta para recortar los beneficios caídos del cielo a las eléctricas se tramite como decreto, en lugar de hacerlo como proyecto de ley, con el objetivo de adelantar su efectividad en la medida de lo posible.

Cani Fernández, presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia

Además, este domingo en el diario El País, la presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, Cani Fernández, ofrecía sus impresiones a la situación que vive el mercado y subrayaba que “tenemos que cambiar los hábitos de consumo de la luz”. En su opinión, “la idea de modificar los peajes fue, precisamente, para abaratar la factura; pero la nueva tarifa ha coincidido con el precio de la energía disparado, sobre todo por el coste de lCO2“, y en este sentido concluía que “el impacto que tiene esto es mucho mayor que el posible ahorro que habíamos estimado. Pero si no adaptamos el consumo de forma razonable a horas en las que no hay exceso de demanda, no podremos dar cabida a las energías renovables”.