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Los ayuntamientos recibirán financiación para cambiar su alumbrado público

La iniciativa forma parte del Programa de Ayudas para el Alumbrado Exterior Municipal, que establece una línea de financiación a los ayuntamientos «para que puedan efectuar la reforma de sus instalaciones de alumbrado exterior bajo diseños de eficiencia energética». Así lo informa el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) que afirma también que el presupuesto máximo del programa, una partida del Fondo Nacional de Eficiencia Energética, asciende a 36 millones de euros.

El plazo de solicitud de las ayudas entró en vigor la pasada semana y permanecerá abierto un año completo, hasta la primera semana de mayo de 2016, siempre que no se haya superado la cantidad máxima presupuestada. El programa se desarrolla bajo el formato de préstamos reembolsables sin interés, con plazos de amortización que llegan a los 10 años. Podrá solicitarse la totalidad de la inversión, hasta 4 millones de euros y un mínimo de 300.000 euros, aunque también podrían solicitarse de forma agrupada actuaciones de cuantía inferior a esta última cifra.

Entre las medidas de ahorro y eficiencia energética que podrían acogerse al programa están “la sustitución de las lámparas por otras fuentes de luz de mayor eficiencia lumínica, la mejora de la calidad reflectante y direccional de las luminarias o la implantación de sistemas de regulación del flujo luminoso de los puntos de luz que permitan su variación a lo largo de la noche en función de las necesidades y reduciendo la emisión de luz hacia otros espacios ajenos al objeto de la iluminación (contaminación lumínica)».

El alumbrado exterior de los municipios españoles abarca casi ocho millones de puntos de luz, con una potencia media de 165 vatios por punto y 4.081 horas de utilización anual. El consumo eléctrico total asciende a 5.367 gigavatios hora al año (GWh/año) y el coste para los municipios es de 697 millones de euros anuales, aproximadamente un 2% del consumo eléctrico nacional. Gracias a estas actuaciones muchos municipios podrán adecuar sus excesivos niveles de iluminación pública a las necesidades objetivas y reducir, de este modo, su consumo eléctrico.