SHARE
Europa dice adiós a las lámparas halógenas

Desde el pasado sábado día 1 quedan fuera del mercado las lámparas halógenas que hayan sido fabricadas después del 31 de agosto, según la Directiva ErP (EC) 244/2009, que es la responsable de la paulatina desaparición de las fuentes de luz ineficientes desde el punto de vista energético en los últimos años. Todo ello para favorecer el uso de tecnologías LED más eficientes y sostenibles, de acuerdo a la normativa europea.

La nueva Directiva ErP se aplica exclusivamente a la fabricación y “colocación de los productos en el mercado” en todo el territorio de la Unión Europea. Esto significa que tampoco se podrán importar lámparas que hayan sido fabricadas después del pasado 31 de agosto, con lo cual el stock caerá de manera continuada, hasta que se agoten todas las lámparas almacenadas.

Sin embargo, un estudio de consumidores realizado por LEDVANCE revela que uno de cada dos consumidores en Europa desconoce esta prohibición y que el 67% ignora cuáles son sus consecuencias. De hecho, hasta un tercio de los encuestados todavía incluye en sus listas de compra viejas tecnologías de iluminación como lámparas halógenas (29%) o incandescentes (27%).

Para el director general de la firma, Cristóbal Ripoll, “nos vemos en la responsabilidad de informar de esta situación ya que existe una considerable necesidad de mayor información sobre la “prohibición” y sus efectos. Del estudio se desprende una llamativa incidencia de los factores relacionados con la edad, la educación y los ingresos en dicho desconocimiento. El 62% de los que no conocían la “prohibición” están en el grupo de edad de 50 a 60 años, mientras por el contrario la conciencia sobre el tema en el grupo de edad de 18 a 39 años y entre aquellas personas con altos ingresos y altos niveles de educación es particularmente alta.

El adiós a las halógenas obliga a los profesionales a optar por las alternativas LED disponibles, mucho más eficientes en términos de energía y costes. Su precio más elevado podrá amortizarse gracias a esa mayor eficiencia y a su vida útil considerablemente más larga.

La norma implica que las lámparas que no podrán ser comercializadas desde comienzos de este mes son las “lámparas clásicas” halógenas que emiten una luz omnidireccional, como, por ejemplo, las típicas lámparas estándar, adorno y vela. La mayoría cuentan con casquillo E27 o E14 y proporcionan una iluminación genérica.

Por el contrario, no se verán afectados otros productos de uso especial, como lámparas de horno que no pueden ser reemplazadas con tecnologías alternativas que ahorren energía. Tampoco ciertos tipos de lámparas halógenas con casquillo R7s o G9, como son los casos respectivos de Osram Haloline u Osram Halopin.