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Industria congela la parte regulada del recibo para evitar una crecida alarmante de precios

El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital ha decidido que no subirá la parte regulada del recibo de la luz durante el próximo ejercicio para que la subida de la luz no se dispare a niveles alarmantes. Por primera vez se suman cuatro años consecutivos con el precio de los peajes sin alterar, la única parte del recibo en la que el Gobierno puede intervenir. El propio ministro, Álvaro Nadal, lo ha afirmado este martes en su perfil de twitter, al expresar que “mantenemos congelada la parte regulada de la tarifa, que supone el 60 % de la factura. No queremos que el consumidor sea perjudicado”, y añadía que “desde el Gobierno tenemos claro que, para evitar la subida en la factura eléctrica, se ha de continuar con el mix energético barato, siempre respetando los objetivos medioambientales”.

El Gobierno es plenamente consciente de que la competitividad y la creación de empleo depende en buena parte de factores como el precio de la energía, y la decisión de congelar los peajes debe contribuir a amortiguar el impacto de las recientes subidas de las materias primas.

En los últimos años, los peajes de la luz incluso han llegado a reducirse casi un 3% para la electricidad gracias a la reforma energética del Gobierno y que supuso importantes recortes para las renovables. Según el informe anual de la patronal renovable, Appa, la retribución de este tipo de energías pasó en 2013 de los 6.764 millones a 5.360 millones en 2016, un 21% menos. Mientras tanto, para la distribución, la retribución se incrementó en un 1% desde los 5.098 millones hasta los 5.174 millones y un 7% para el transporte, creciendo desde los 1.604 millones hasta los 1.710 millones.

La parte no regulada de la factura, que está vinculada al coste de la energía, varía en función del precio de las materias primas (gas, carbón y petróleo) pero también de factores climatológicos, que hacen que con las renovables más activas el precio se reduzca, mientras que con escasez de viento o agua y una menor producción renovable ocurre lo contrario. Es previsible que este factor sea decisivo de cara a posibles aumentos a comienzos de año y que la decisión que ahora toma el Gobierno sólo sirva para paliar el incremento de precios que prevén los mercados de futuros de la electricidad, de tal forma que un aumento también de la parte regulada habría supuesto incrementos ya muy alarmantes.