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Así son los nuevos recibos de calefacción que llegarán a los hogares

Con la nueva normativa (RD 736/2020) que regula la contabilización de consumos individuales en instalaciones térmicas centralizadas, en aquellos edificios con calefacción central (anteriores a 1998) donde sea viable la instalación, habrá que colocar en un plazo de tres años, y según un calendario establecido en función de su zona climática y el número de viviendas (20), un contador, o en su caso, un repartidor de costes en cada radiador, que sea capaz de medir o estimar la energía consumida.

 

A diferencia de las facturas de luz y gas, que no aportan datos suficientemente detallados para motivar en el usuario un cambio de sus hábitos de consumo, con el nuevo recibo de calefacción, se puede saber cómo, cuándo y dónde se gasta energía en la vivienda. Además facilita el consumidor disponga de una información más completa y fiable sobre sus consumos energéticos. Según Ignacio Abati, presidente de Aercca, Asociación Española de Repartidores de Costes de Calefacción, “el usuario comenzará a pagar lo justo por lo que se consume de calefacción, y a no depender de los hábitos del vecino. Tanto los contadores como los repartidores aportarán datos hasta entonces poco conocidos o entendibles por el usuario”.

Así son los nuevos recibos de calefacción que llegarán a los hogares
Así son los nuevos recibos de calefacción que llegarán a los hogares

Requisitos de los nuevos recibos

Desde la propia asociación se resumen los requisitos que deben incorporar los recibos de calefacción a partir de ahora, según la normativa:

  • Los precios reales actuales y el consumo real de la energía o el coste total de calefacción y las lecturas de los repartidores de costes de calefacción.
  • Información sobre el mix de combustible utilizado y las emisiones anuales correspondientes de gases de efecto invernadero, incluidos los usuarios finales suministrados por calefacción o refrigeración urbana de más de 20 MW. Asimismo, una descripción de los diferentes impuestos, gravámenes y tarifas aplicadas.
  • Comparaciones del consumo de energía actual del usuario final con su consumo del mismo período del año anterior, preferentemente en forma gráfica.
  • Información de contacto de las organizaciones de clientes finales, las agencias de energía u organismos similares, incluidas sus direcciones de internet.
  • Información relativa a procedimientos de reclamación pertinentes, servicios de defensa de los consumidores y mecanismos alternativos de resolución de litigios.
  • La comparación con el consumo medio del usuario final normal o de referencia de la misma categoría de usuarios.

Uno de los principales cambios para el usuario final será que sus liquidaciones serán mensuales y sus lecturas remotas, sin necesidad de que las empresas accedan a su vivienda. Habrá por lo menos seis liquidaciones al año, y la nueva normativa obliga a que los propietarios tengan acceso gratuito y por internet a sus propios datos de consumo. También deberá poder compararlos con los de otros vecinos con viviendas similares.