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Tarifas eléctricas

Un sistema con dos precios de la luz para obtener la aprobación de la Comisión Europea

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Un sistema con dos precios de la luz para obtener la aprobación de la Comisión Europea

El Gobierno español ya trabaja en el sistema de fijación de precios de la luz resultante de la singularidad ibérica reconocida el pasado viernes por la Unión Europea y que permite que España y Portugal empleen medidas excepcionales para bajar el desbocado precio de la electricidad. De este modo, las previsiones indican que va a idear un sistema de doble casación de precios, para que las interconexiones internacionales no se beneficien del precio interno que pagarán los consumidores españoles y así no se vean afectados el resto de mercados europeos. En la actualidad, el precio diario del mercado mayorista de la electricidad, lo marcan las centrales que utilizan gas. La exención implica que se impondrá un precio de referencia al gas que se utiliza para producir de electricidad, sustancialmente más bajo que el que el actual y poder así bajar la factura.

 

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico tardará algunas semanas en tener diseñado el nuevo modelo, aunque todavía está pendiente la aprobación de la Comisión Europea que, eso sí, ya se pronunció el mismo viernes claramente a favor de la alternativa a través de su propia presidenta, Úrsula von der Leyen. El objetivo de ese nuevo diseño será desligar el precio de la luz del precio del gas, que ha arrastrado al de la primera con su escalada en los últimos meses. Para ello se topará el precio máximo al que oferta la generación que emplea gas. Pero como parte de esa doble casación de precios, primero tendría lugar una subasta siguiendo la reglamentación actual y que, por lo tanto, implicaría un precio similar al que se obtiene actualmente, de tal modo que éste sería el precio ofertado a las conexiones exteriores.

A continuación, tendría lugar una segunda casación en la que ya se aplicarían los citados topes a toda la generación que utiliza el gas en sus procesos con el fin de poder rebajar el precio que llega a los consumidores finales. Con esta salvedad se impide que este último precio rebajado sea también el que se oferta a la interconexión con Francia y pueda llegar a producirse la distorsión en los mercados que teme Bruselas. En todo caso, esta interconexión es muy minoritaria porque no llega al 3 % del mercado, aunque en las últimas semanas el intercambio se ha incrementado. España podría proponer un precio límite a las ofertas de las centrales de ciclo combinado en torno a los 180 euros y eso implicaría un descenso en el precio de la luz en el mercado regulado para los clientes de Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor y, más adelante, también para las ofertas en el mercado libre.

 

Exención reconocida

La singularidad reconocida al mercado ibérico de la electricidad en el pasado Consejo Europeo vino después de que el presidente, Pedro Sánchez, se levantara de la mesa en plena reunión para hacer explícita al resto de líderes europeos la necesidad de contemplar medidas adicionales en nuestro caso para reducir los precios de la electricidad.  Sánchez subrayó luego que el carácter “excepcional y temporal” de la solución, que “no supone subvenciones al gas, ni distorsiona los incentivos para las energías limpias, ni los flujos de electricidad entre países”.