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Estación de carga de autobuses eléctricos de ABB

ABB aprovechó su presencia en Busworld 2017, en Kortrijk (Bélgica) el pasado octubre para presentar su solución de carga inteligente para cocheras de autobuses. En un escenario que concentraba al mercado mundial del autobús eléctrico, para el que se prevé una tasa compuesta de crecimiento anual compuesto superior al 30 por ciento hasta 2025, ABB ofreció su nueva solución de carga inteligente HVC (Heavy Vehicle Charger), una propuesta rentable para cargar grandes flotas durante la noche y garantizar un transporte sin emisiones durante el día. Se trata de un diseño modular a prueba del paso del tiempo, con un manejo seguro y fiable, servicio remoto y administración de datos, como parte de la gama de soluciones ABB Ability™.

Fruto de 12 años de investigación y desarrollo, el cargador nocturno HVC ofrece un armario de alimentación único y compacto, acoplado a un máximo de tres módulos de carga. Su diseño permite que, tras finalizar la carga del primer vehículo, el siguiente se empiece a cargar automáticamente, lo que maximiza la disponibilidad de los vehículos y reduce a la vez la inversión inicial y los costes operativos asociados. Diseñados pensando en la escalabilidad, los armarios de potencia del cargador se pueden ampliar en cualquier momento de los 50 kW a 100 kW o 150 kW. Estos cargadores también incorporan un amplio conjunto de características de conectividad, tales como la monitorización remota, administración remota, diagnóstico remoto y actualizaciones remotas del software.

Otra tecnología presentada por ABB en la Busworld 2017 es la gama de carga de oportunidad HVC, que ofrece una carga automatizada y de alta potencia para autobuses de uno y dos pisos de cualquier fabricante, en tan solo 3-6 minutos y gracias a un pantógrafo que desciende desde la infraestructura. Además, la firma también contó en su stand con su innovadora tecnología de carga ultrarrápida Tosa y la tecnología de vehículo eléctrico a bordo para autobuses eléctricos. Las líneas de autobuses eléctricos pueden ahorrar miles de toneladas de dióxido de carbono al año en comparación con sus equivalentes diésel.