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Los instaladores prevén una recuperación de la temporada en el ámbito de la climatización

El levantamiento de la prohibición de obras en edificios y viviendas marca el inicio de la Campaña de Climatización 2020 y los instaladores confían en que ese hecho pueda permitir la recuperación de la actividad. Aunque el mercado ha sido golpeado por la crisis del COVID-19, desde Agremia, Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, confían en dicha recuperación, aunque advierten también del posible surgimiento ahora de empresas no habilitadas que, con motivo del levantamiento de la prohibición de obras de reforma en viviendas habitadas, quieran hacer su particular “agosto”.

Los aparatos de climatización son equipos que forman parte de la instalación térmica de la vivienda, por lo que su instalación, uso y mantenimiento, está sometida a la normativa en materia de seguridad y calidad industrial. Emiliano Bernardo, presidente de la asociación subraya que “no son meros electrodomésticos, sino que deben ser objeto de un mantenimiento preventivo a partir de 5 kW según el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE), por lo que estas operaciones sólo deben ser realizadas por empresas instaladoras o mantenedoras habilitadas, y no por particulares”. Bernardo asegura también que “aunque es pronto para saber cómo afectará la crisis al sector durante esta campaña, la paralización de las reformas y la ralentización del ritmo de la construcción pronostican una ruptura de la línea de tendencia positiva iniciada en las temporadas anteriores”.

Según los datos facilitados por la Asociación de Fabricantes de Equipos de Climatización, Afec, el parque de equipos de aire acondicionado domésticos instalados en 2019 en España generó 512 millones de euros, un 3,37 % más que en 2018. Desde Agremia se quiere recordar también que los trabajos de instalación y mantenimiento de equipos de climatización en las viviendas “no son solo compatibles con la respuesta sanitaria frente al COVID-19, adoptando las medidas adecuadas de higiene y la seguridad de distancia mínima de dos metros, sino también necesarios para contribuir a la calidad del aire interior y el confort de los hogares”.