Asociaciones
Confemetal exige al Gobierno el reconocimiento de “servindustria” como subsector, en el que se agrupan las empresas instaladoras
Confemetal, Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Metal, acaba de presentar el informe de Necesidades y Prioridades de las Instalaciones y Servicios del Metal, un documento en el que incluye su exigencia a la Administración para que tenga en cuenta el nuevo concepto de “servindustria”, como nuevo colectivo agrupado en el que se reúnen las empresas que, partiendo de productos industriales, ofrecen soluciones completas que integran suministro de equipamiento, diseño, ejecución, legalización, mantenimiento y gestión de instalaciones. En ellas se incluyen las actividades que van desde las instalaciones eléctricas y térmicas hasta el mantenimiento industrial, de climatización, ascensores o talleres, todas ellas “imprescindibles desde diferentes puntos de vista: para la actividad económica, la seguridad de los edificios y la calidad de vida de millones de personas”, afirma el texto.
La organización que reúne al sector nacional del metal y sus asociaciones integradas reivindican la esencialidad de las actividades que garantizan el funcionamiento, la seguridad y la continuidad de infraestructuras críticas en todo el país. El documento está elaborado a partir del consenso que representa la Comisión de Instalaciones y Servicios, integrada por las principales organizaciones empresariales de las distintas actividades instaladoras, mantenedoras y reparadoras del metal. Su presidente, Francisco Alonso, presidente también de Conaif, señala que se trata de “un diagnóstico elaborado desde la experiencia directa de las organizaciones sectoriales que identifica los principales cuellos de botella que limitan la competitividad de un sector esencial”.
La patronal del Metal exige, en un primer borrador que será enviado como texto definitivo a los distintos ministerios y difundido la próxima semana, una reforma de la lista de códigos de actividad y que «servindustria» se incluya en la Clasificación Nacional (CNAE) actual del sector.
Catálogo estructurado de necesidades y propuestas
En el informe se incorpora un catálogo estructurado de necesidades y propuestas sobre representatividad, talento, fiscalidad, unidad de mercado, intrusismo o seguridad industrial que reflejan con precisión la realidad empresarial de un subsector del metal, clave para alcanzar los objetivos de descarbonización de los procesos industriales, de los hogares y de la economía en su conjunto. Reúne los siguientes puntos:
- Reconocimiento de actividades de servicio a la industria en convocatorias de ayudas
- Formación: escasez de profesionales cualificados y problema de acceso de alumnos de FP dual a centros de trabajo y plataformas
- Ausencias por Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes
- Morosidad: aplicación real y práctica de la Ley de Morosidad
- Inversión del sujeto pasivo del IVA-IGIC
- Intrusismo profesional
- Unidad de mercado: Unificación de criterios para el Registro Integrado Industrial (RII), impulso de normativas de revisiones en hogares, homologación de acreditaciones con países vecinos y traslado de residuos de amianto y otros materiales.
- Vigilancia de mercado: limitación de la competencia desleal
- Interoperabilidad de plataformas CAE
- Garantías de obra y retenciones
- Regulación de las empresas de fontanería a nivel nacional
Necesaria modernización de la Formación Profesional
Según los datos de Confemetal, la “servindustria” sumó a la economía en el último informe un valor añadido bruto de 24.000 millones de euros, que supone el 1,5 % del PIB, y cuenta con 670.000 trabajadores afiliados a la Seguridad Social). En un 70 % está formado por microempresas. Las asociaciones que la representan han trabajado para consensuar el borrador y denunciar aspectos que consideran esenciales como la escasez de profesionales cualificados de esas empresas y la necesaria modernización de la Formación Profesional “donde tienen cabida las personas migrantes regularizadas, pues el sector es un nicho de empleo, pero con escaso relevo generacional”, señala Francisco Alonso.
Desde el punto de vista económico, el texto aborda también el absentismo en el sector, la necesidad de que se cumplan “realmente” los plazos de pago establecidos por la ley, así como los “graves problemas de tesorería” que provoca, a determinadas empresas del sector del metal la Ley 37/1992 del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). La demora en su devolución “supone un carga económica” que a muchas empresas les obliga a buscar financiación.
Otras propuestas en torno al concepto «servindustria»
Otros problemas incluidos en el documento son el intrusismo, la competencia desleal, la homologación de acreditaciones con países vecinos o la disparidad de criterios para que el Registro Integrado Industrial (RII) facilite la movilidad laboral de las empresas entre comunidades autónomas. También el concepto de garantía en obras, que afecta a las empresas instaladoras que trabajan en el sector de la construcción, con la doble garantía que exigen algunas constructoras.
El documento subraya la esencialidad de las instalaciones y servicios del metal, un subsector que garantiza el funcionamiento, la seguridad y la continuidad de infraestructuras críticas en todo el país y que ofrece servicios básicos, tal y como se ha demostrado en recientes y muy relevantes crisis, como la pandemia o la Dana sufrida en la Comunidad Valenciana. Su papel transversal en la industria, los servicios y el entorno urbano refuerza la necesidad de situar al subsector en el centro de las políticas públicas de competitividad y empleo. La definición como “servindustria” refleja su doble naturaleza: por un lado, prestan servicios esenciales de instalación, mantenimiento y reparación; por otro, actúan como un eslabón estratégico que permite que la industria funcione, se modernice y avance en digitalización, eficiencia energética y seguridad. Por su parte, las asociaciones de instaladores lamentan que su encuadre actual en la Clasificación Nacional de Actividades Económicas, CNAE, no refleja la realidad técnica y normativa de su actividad y el cambio ayudaría a remediarlo.
El documento completo está disponible en este enlace.
