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Balance de Anfalum tras 1 año sin halógenas

Tras la culminación del proceso que suprimió del mercado las lámparas halógenas, hacer ahora un año,  la Asociación Española de Fabricantes de Iluminación hace balance de “un hito enmarcado dentro de un calendario que fomenta la eficiencia energética en Europa, y que ha transformado radicalmente el mercado”. Para Anfalum, “la ventaja tecnológica que representa el LED, su capacidad de ahorro energético respecto al alumbrado tradicional –hasta un 90% de ahorro si se emplean sistemas de gestión, regulación, etc.-, su durabilidad, y su precio cada vez más competitivo, le han erigido como principal opción del gran público, y también del canal profesional”.

Según las cifras de la propia asociación, los halógenos suponían entre el 30% y el 40% del mercado doméstico hasta 2018, pero su supresión ha hecho que, actualmente, más del 90% de las ventas de las empresas fabricantes de alumbrado se dediquen a esta tecnología. Sin embargo, desde Anfalum piensan que el gran público continúa confuso a la hora de elegir la lámpara adecuada según el ámbito que necesita iluminar. La variedad de productos y especificaciones puede llevar a comprar el producto equivocado si no se tienen claros algunos conceptos básicos.

Por ello, desde la asociación quieren actualizar la guía práctica que editaron en colaboración con la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición. El folleto “Qué bombilla necesito” sirve para orientar al público no profesional a la hora de sustituir sus lámparas convencionales al final de su vida útil. Está disponible en la web de Anfalum en el siguiente enlace: https://www.anfalum.com/publicaciones-ANFALUM/Que-bombilla-necesito.pdf

A través de sencillos pasos, la guía desgrana los distintos tipos de lámparas y las unidades de medida para conocer el grado de eficiencia y la luminosidad que nos proporcionará. La tecnología LED ha traído un importante ahorro en los consumos produciendo una luz equivalente a las antiguas bombillas incandescentes o halógenas. Además, todos los estándares de conexión (casquillo, downlight, tubo fluorescente, etc.) tienen su homóloga fabricada en tecnología LED; incluidas las lámparas halógenas en sus conexiones tipo GU, con una amplia oferta de productos sustitutivos.

La guía diferencia las estancias a iluminar y qué tipo de luz requieren. Así para la cocina y el baño se recomienda iluminación neutra y/o fría, mientras que estancias como los dormitorios o el salón son recomendables lámparas que emitan luz cálida. Además, recomienda consultar la etiqueta energética que clasifica la bombilla por su capacidad de generar luz utilizando más o menos energía, y el consiguiente reciclaje de estos productos una vez termine su vida útil.