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Con sólo 16 milímetros de altura, la nueva gama de detectores de presencia Pico, de B.E.G. es idónea para aquellas aplicaciones dónde se desea aunar diseño y funcionalidad. El nuevo modelo es diminuto y compacto y cuenta con una lente de sólo 33 milímetros de diámetro y pasa prácticamente inadvertido en el techo. A pesar de su pequeño tamaño, el detector tiene un alcance de hasta 10 metros de diámetro.

La gama está compuesta por varios modelos que cubren los diferentes tipos de aplicaciones. Así por ejemplo, la compacta versión de conmutación – apta para cualquier tipo de carga, incluido LED – asegura un poder de corte de 2300 W integrando sensor y unidad de potencia en un único dispositivo. Esta versión ofrece un nivel de estanqueidad elevado (IP65) lo que la hace especialmente indicada para su instalación en zonas húmedas. Además, permite su fácil instalación en el techo gracias a las garras de muelle o al anillo de fijación suministrado de serie.

El resto de los modelos -en versión para bus KNX, DALISYS y DALI- son aún más pequeños. Con una altura total de sólo 27 milímetros, de los cuales sólo 16 son visibles tras el montaje, los detectores se integran fácilmente en el sistema correspondiente. Sus múltiples funciones pueden ser explotadas al máximo en los diferentes sistemas de automatización de edificios. Además, sus reducidas dimensiones los hacen ideales para su integración en luminarias.