Energía
Aelec vuelve a cargar contra Red Eléctrica y señala que sus medidas “no resuelven el problema” del control de tensión
La Asociación de Empresas de Energía Eléctrica, la patronal que reúne a Iberdrola, Endesa y EDP, ha vuelto a la carga contra las modificaciones propuestas por Red Eléctrica para contener los problemas de control de tensión que sufre el sistema eléctrico español y que derivaron en el apagón del pasado 28 de abril. En un encuentro con los medios de comunicación, su directora de Regulación, Marta Castro, ha enfatizado que este problema para controlar la tensión “lejos de ser algo puntual, es un fenómeno estructural y la consecuencia de un modelo obsoleto que pone en riesgo la estabilidad del sistema eléctrico y exige una respuesta coordinada y alineada con los estándares europeos”.
Castro ha ido más allá con respecto a la operación reforzada como medida propuesta por Red Eléctrica para paliar la situación, “no nos parece la solución porque por un lado impide la Transición Energética, porque no funcionan para controlar la tensión y porque, además, encarecen el sistema y los costes de suministro”. También ha sido contundente con respecto a la falta de información que sufren el resto de actores implicados en el sistema eléctrico, “la foto del control de tensión sólo la conoce Red Eléctrica y pedimos que se nos facilite al resto de agentes”. No obstantes también ha sido concluyente con respecto a los riesgos al afirmar que “no estamos ante un problema que pueda provocar otro 28 de abril”.
Con respecto a los problemas de tensión que se produjeron en tres fechas de finales de septiembre y que volvieron a alertar sobre la debilidad del sistema, Castro ha señalado que “esos problemas de tensión, con oscilaciones a la baja, coinciden con la conexión simultánea de muchos megawatios de fotovoltaica”. Para Aelec, la raíz del problema está en cómo se controla la tensión que depende del equilibrio existente entre los dos tipos de energía del sistema: la activa, que consumimos, y la reactiva, que sólo se emplea para estabilizar las redes y hacer funcionar motores y transformadores. “Si la energía reactiva falta, la tensión baja y sufren los equipos, y si sobra, la tensión sube y hay riesgo de desconexiones y averías graves, por lo tanto hay que mantenerla dentro de límites seguros, ajustando esa energía reactiva”. Ante el aumento progresivo de tensiones, Red Eléctrica decidió que se considerase normal su límite hasta 435 kilovoltios, cuando el estándar europeo es 420 kV. Según Aelec, eso “sólo eleva el umbral, pero no reduce las tensiones que, en Europa mantienen un estándar de 420 kilovoltios, con 20k kV de margen hasta los 440 Kv a los que las centrales se desconectan para protegerse”. Ese enfoque, señalan desde Aelec, se aplica desde 2010, con sólo 5 kV de margen de error.
El cambio en el procedimiento que regula el control de tensión
En teoría, los generadores participan en esa labor de control de tensión según lo que les ordena Red Eléctrica, pero las renovables no pueden ofrecer un control dinámico de la tensión y ese es uno de los aspectos que ha llevado a revisar el Procedimiento de Operación 7.4, que es el que lo regula. Además, REE cuenta con herramientas propias para estabilizar la red, pero desde Aelec consideran que son insuficientes.
El análisis de Aelec considera que la revisión del PO 7.4 supone “un paso adelante, pero aún insuficiente” porque su implantación será “lenta y parcial” y “hasta bien entrado 2026 no se habrá llevado a efecto”, asegura Marta Castro, porque “el control dinámico por consigna (siguiendo instrucciones en tiempo real de REE) se aplicará cuando los fabricantes de las instalaciones completen sus procesos de adaptación y homologación, mientras en el resto de Europa ya lleva operando casi una década”. Hasta ahora las renovables operaban con un factor de potencia fijo, de forma que su aportación de reactiva era siempre proporcional a la activa y cuando la producción solar o eólica subía o bajaba, cambiaba también la reactiva, afectando directamente a la tensión del sistema.
Síntesis del diagnóstico de Aelec sobre el apagón
Desde Aelec diagnostican su análisis de lo que ocurrió el 28 de abril “y por qué sigue ocurriendo”. Ese lunes hubo mucha producción renovable, especialmente fotovoltaica y baja demanda. En esta situación, las líneas de transporte van relativamente vacías y la red de transporte provoca que suba la tensión. “Las maniobras que Red Eléctrica realizó para estabilizar las oscilaciones que se produjeron provocaron un aumento de tensión y agotaron la capacidad que tenía el operador del sistema para controlar la tensión con sus propios medios”. El fallo generalizado de control de tensión se debió a que no había recursos adicionales para controlarla, debido a la insuficiente generación convencional que hubiera podido hacerlo; a que la generación renovable que no podía participar activamente de ese control; y también a consecuencia de variaciones rápidas de producción eólica y solar que afectaron directamente a la tensión, provocando desconexiones en cascada.
Las razones de los últimos episodios de variación de tensión de septiembre
Pese a la operación reforzada para mejorar el control de tensión, ésta ha tenido episodios de variaciones bruscas, en concreto los días 25, 26 y 28 de septiembre, que Red Eléctrica achacó a deficiencias en el cumplimiento de la normativa vigente en esta materia de ciertos ciclos combinados y algunas centrales nucleares. Sin embargo, desde Aelec consideran que “estas oscilaciones tienen que ver con las limitaciones del actual control de tensiones y, en particular, con la obligación que tienen las renovables de funcionar con factor de potencia constante”. Marta Castro añade que “algunas instalaciones renovables ya podrían dar la consigna de tensión para indicar la energía reactiva”, y Aelec ha propuesto que lo hagan “ya que pueden aportar algo más al control de la tensión”, pero desde Red Eléctrica señalan que les han denegado esa opción y que tampoco les han dado razones para justificar esa negativa.
Y sobre las modificaciones propuestas por el propio operador del sistema sobre el P.O. 7.4 afirman que consisten “en exigir respuestas instantáneas a las centrales convencionales, pero esta medida no resuelve el problema de fondo, sencillamente porque es técnicamente imposible”. En su opinión “la clave está en incorporar a las renovables al control dinámico de tensión e implantar el nuevo servicio de control de tensión basado en seguimiento de consignas en tiempo real, como hacen países de nuestro entorno, y en reforzar la red con equipos de compensación que estabilicen las tensiones”. Aelec defiende una solución estructural que se basa en “el control dinámico de tensión en todas las tecnologías; la inversión en red y tecnología, como la instalación de reactancias y STATCOM en puntos críticos de la red; y contar con normas técnicas coherentes, como mantener los límites europeos de 420 kV y reforzar la coordinación institucional”, concluyen.
