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Se disparan las quiebras de comercializadoras independientes y las grandes acaparan sus carteras

El encarecimiento de los precios de la energía provoca convulsiones en el mercado eléctrico en España. Las quiebras de eléctricas independientes se han multiplicado por dos y se acercan ya al medio centenar en menos de 18 meses, lo que conlleva también que las grandes compañías eléctricas, las comercializadoras tradicionales estén acaparando ese mercado y sólo en lo que va de 2022 ya les hayan arrebatado alrededor de 400.000 clientes.

 

El escenario es una “tormenta perfecta” para muchas pequeñas compañías que, en esta época de incrementos desorbitados de precios han debido seguir vendiendo la energía al precio que habían pactado previamente con sus clientes. Y su margen financiero no es ni mucho menos el mismo con el que cuentan las grandes eléctricas para absorber esas pérdidas, de tal forma que en muchos casos les ha llevado a la quiebra, ya sea por su propia iniciativa o porque el órgano regulador se lo ha impuesto. Las insolvencias han crecido por encima de un 100 por 100, respecto al año anterior, en el que ya habían aumentado también muy notablemente.

También han sufrido ellas mismas insolvencias de sus propios clientes y el coste fiscal que supone seguir pagando el 21 % de IVA, pero sólo poder repercutirse el 10 % que cobran a los clientes. De ahí que se prevean nuevas quiebras antes del verano. Competencia ya lo advirtió en su momento con las primeras subidas de precios, aunque ahora el impacto dependerá también de cómo influya y de la eficacia del mecanismo aprobado por el Gobierno para limitar el precio del gas y rebajar el dela electricidad.

Se disparan las quiebras de comercializadoras independientes y las grandes acaparan sus carteras

 

La crisis dispara la nómina de clientes de las grandes eléctricas

Por otro lado, de este proceso se benefician las compañías tradicionales, aquellas que están presentes en todas las actividades del mercado eléctrico, no sólo la comercialización, sino también la generación y la distribución, de forma que no les afecta la subida de precios porque lo que pierden por ello en la primera de las actividades citadas, lo ganan generando la energía encarecida.

Además, Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Total Energía han ganado alrededor de 400.000 clientes en lo que va de año, muchos de ellos los que han perdido las comercializadoras independientes. Ya en los últimos meses de 2021 aumentaron también la cifra de cliente, pero ahora lo hacen en mayor medida, cambiando la tónica que ha venido siendo habitual en los últimos años, cuando eran las comercializadoras independientes quienes les arrebataban una parte de su inmensa nómina de consumidores, que se cifra en torno a los 26 millones, más del 85 % del total en España.

Mientras las pequeñas compañías ven como su negocio se ahoga por la asfixia económica y financiera, las grandes empresas se benefician de ese hecho y recuperan cuota de mercado y además lo hacen porque cuentan con un “músculo financiero” incomparable frente a las anteriores, que les permite afrontar en mucho mejores condiciones situaciones de dificultad. De este modo, Endesa habría ganado alrededor de 700.000 clientes desde el verano pasado y Naturgy habría ganado 350.000. También Repsol sumaría más de 100.000 nuevos clientes. Por el contrario, compañías independientes como Audax habría perdido en torno a 65.000 clientes desde el verano, y otras como Holaluz o The Phone House, Villar Mir Energía, MásMóvil, Factor Energía o Podo también han retrocedido notablemente en su cuota.