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Joan Herrera dimite como director del IDAE

Después de algo más de un año al frente del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, IDAE, Joan Herrera cesó el pasado viernes como director general del organismo a petición propia y por razones “estrictamente familiares y personales”. La renuncia fue tratada en el Consejo de Ministros de ese mismo día y publicada por el Boletín Oficial del Estado el pasado sábado.

En una carta a modo de despedida, Herrera afirma creer “haber podido hacer gran parte de lo que se me encomendó, formando a su vez parte activa del Ministerio para la Transición Ecológica y de la Secretaria de Estado de Energía”, y añade que “el IDAE ha vuelto a ser la casa de la energía, un espacio donde compartir, reflexionar y proponer en materia energética”. Esa labor ha contribuido, según sus palabras “a hacer de la transición energética un elemento central en la agenda de cambio que necesita el país”. Herrera también se considera partícipe durante su etapa al frente del organismo de haber “sumado y contribuido en el escenario del cambio de marco normativo que se ha protagonizado en algo tan fundamental como el autoconsumo. Aún quedan temas pendientes, pero el cambio normativo liderado por el Gobierno y aprobado por una amplia mayoría en las Cortes ha permitido no solo que el autoconsumo sea una realidad sino que el debate energético entre aún con más fuerza en la agenda de cambio que necesitaba la sociedad”.

Herrera valora igualmente que se han “abierto espacios de innovación, con el proyecto que hoy compartimos con OMIE sobre mercados locales de energía”, y en cuanto a movilidad menciona que “hemos entendido que no hay transición energética sin un cambio en la movilidad”. Respecto a la colaboración con el Ministerio para la Transición Ecológica, Joan Herrera quiere “particularmente agradecer a la ministra Teresa Ribera por la confianza depositada, y por la magnífica experiencia de poder aportar y aprender con ella en este año en que hemos hecho que la transición energética esté en el frontispicio de la agenda de cambio que necesita el país y la sociedad”.  Y concluye su carta confesando que “esta decisión no es un trago fácil de tomar. Los motivos, como decía al principio de esta carta, son estrictamente personales”, para finalizar a continuación añadiendo que “en cualquier caso, estoy convencido que quienes lideren IDAE tienen una magnífica oportunidad para contribuir a una transición energética transformadora, sostenible, más democrática, más profunda”.

La marcha de Herrera se produce en un momento delicado, coincidente con la reforma pendiente del sector energético que planea la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, en buena parte en conflicto con la opinión del propio Ministerio de Transición Ecológica, que cree que los cambios no están en consonancia con varios aspectos del PNIEC. Desde algunos medios también se ha querido ver la marcha de Joan Herrera como el desencadenante de un desencuentro larvado con la propia Teresa Ribera.