SHARE
Presentación del Informe IPM,

La presentación de último Informe IPM del consultor y experto energético Javier García Breva, en torno a “La energía flexible”, ofreció numerosos titulares de interés vinculados a las energías renovables y su futuro inmediato. Para el autor, “el predominio de las renovables en España dependerá de la mayor capacidad de energía flexible en el sistema energético”.

La presentación corrió a cargo del director general del Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía, Joan Herrera, y del propio Javier García Breva, en la sede de la institución, en Madrid. Para el primero, “las claves del nuevo modelo energético son la participación de los consumidores, la apertura de la competencia a nuevos actores, incentivar la generación en los centros de consumo y la fiscalidad verde”. Herrera defendió también un modelo, “como el holandés”, en el que las compañías no pueden ejercer todas las actividades del mercado, en alusión a lo que ocurre en España con la generación, la distribución y la comercialización de energía eléctrica. Y añadió que “tenemos una oportunidad para que el debate central de la sociedad sea éste en los próximos años, lo que tenemos es que averiguar cómo hacerlo”. Considera también el director del IDAE que es “necesaria la creación de conciencia ya que nuestro país va a sufrir como ningún otro las consecuencias del cambio climático”, aunque también apuntó a un “escenario de oportunidades”. Abogó por un cambio de planteamiento, “la eficiencia es ahorro, pero también es generación distribuida o adaptar la demanda a la producción de renovables”.

Presentación del Informe IPM, "La energía flexible"

Los dos expertos coincidieron en la relevancia absoluta de acercar al máximo a las renovables a los centros de consumo, “porque reduce los costes enormemente y permite el acceso a unas renovables más económicas”. “El futuro de las energías renovables es su integración en la ciudad y la movilidad urbana”, añadió García Breva, que cree que “la energía flexible es el mejor instrumento para bajar los precios de la luz”. La energía flexible es, según el Informe IPM, el resultado de ajustar la oferta y la demanda de energía en tiempo real en cada centro de consumo, reduciendo la demanda de energía a la que realmente se necesite y desplazándola en función de la disponibilidad de renovables. Es posible a través de las sinergias y la interacción entre el autoconsumo, baterías de almacenamiento, punto de recarga para el vehículo eléctrico, aplicaciones inteligentes y agregadores. “De esta manera se facilita al consumidor la gestión de la demanda, el acceso a la más alta eficiencia energética y su participación en el mercado eléctrico como consumidor activo”, explica García Breva.

Presentación del Informe IPM, "La energía flexible"

La Transición Energética consigue el paso de un modelo centralizado, basado en las centrales térmicas, a otro descentralizado y distribuido en el que el centro es el individuo. Todo ello para conseguir esa proximidad de la generación al consumo. En los Edificios de Consumo Casi Nulo se logra que, después de haber logrado la cota más elevada de eficiencia energética, todo el consumo necesario lo produzca el mismo edificio y a través de energías renovables. La flexibilidad del sistema energético permite estabilizar la red eléctrica, reducir costes e inversiones y abaratar la factura de la electricidad. Es viable económicamente en el 80% de viviendas y edificios, sustituye a la energía de respaldo y permite la integración masiva de renovables y eficiencia energética. A través de ella se puede reducir hasta un 70% la demanda energética y un 54% la capacidad de respaldo.

Javier García Breva también se refirió al apagón nuclear, “sin en 2002 me dicen que las eléctricas se van a poner de acuerdo en un calendario de cierre de las centrales nucleares no me lo creo”. Y añadió, “por eso creo que el actual equipo del ministerio de Teresa Ribera ha conseguido en menos de un año lo que no se había conseguido en los anteriores 15 y creo que deben seguir teniendo la confianza en esta legislatura”, aunque subraya, “ahora bien prefiero un mal calendario a uno irrealizable y el problema es lo que va a costar ese apagón y quién lo va a pagar, porque el cierre debe hacerse en condiciones seguras y si el coste se traslada a la factura, ahí ya no estoy en absoluto de acuerdo”.