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Ideas creativas para reciclar lámparas LED

A raíz del reciente hito que conmemoró el reciclaje de la bombilla número dos mil millones en toda Europa, Eucolight llevó a cabo un acto simbólico para celebrarlo. En él participaron asociaciones como Ambilamp y otra docena y media de organismos europeos de similares características que trabajan para que Europa se convierta en una gran potencia mundial en el reciclaje de bombillas y aparatos eléctricos. Estos dos mil millones de bombillas recicladas equivalen en peso a 140 veces el London Eye, la noria más alta del continente europeo, y podrían dar cinco veces la vuelta al mundo.

 

En la misma línea, Ledvance trata de contribuir a crear una conciencia a favor de la sostenibilidad y el medio ambiente, con la apuesta por el uso de materiales naturales y el reciclaje de bombillas y aparatos eléctricos. En este sentido, la compañía lanzó el año pasado lámparas LED marca Osram en envases totalmente reciclables, renovó el embalaje de sus luminarias profesionales con un material ecológico y propone varias ideas creativas para reciclar lámparas LED.

Todas las bombillas halógenas, de bajo consumo y LED pueden reciclarse y enviarse al punto limpio. Nunca debemos tirarlas al contenedor verde porque, aparte del vidrio, cuentan con otros componentes que deben separarse antes de tratarse. Además de estos puntos limpios, Ambilamp dispone de otros puntos de recogida de bombillas usadas situados, por lo general, en distribuidores eléctricos, tiendas de iluminación, ferreterías o supermercados. Para el reciclaje se procede a la separación de los materiales y el reciclaje de cada uno de ellos.

 

Lámparas de aceite caseras

Con esta idea, Ledvance propone retroceder en el tiempo a un mundo sin electricidad. Para lograrlo necesitamos aceite, una mecha (cordón de zapatos) y una pequeña arandela de metal. Una vez tenemos la lámpara limpia, debemos pegar la arandela en la base para mantenerla en pie y, a continuación, verter el aceite hasta llenar dos tercios de la lámpara. Sumergimos la mecha en el aceite introduciendo el cordón en el cuello de la lámpara y la sujetamos con el tapón de una botella. Cuando la mecha esté completamente empapada en aceite -lo que puede llevar varias horas- podemos encenderla.

 

Jarrones colgantes y portavelas

El diseño de estos jarrones con bombillas para flores y plantas es muy sencillo. Vaciamos el interior de la vieja lámpara, atamos una cuerda alrededor del cuello y un lazo en el otro extremo para engancharla. Añadimos agua y las plantas o flores elegidas para, seguidamente, colgarla en el lugar escogido. Si queremos decorar un espacio grande, podemos usar varios jarrones.

Utilizar botellas de vino como portavelas es un clásico en decoración. LEDVANCE nos propone, en cambio, reutilizar lámparas viejas para sujetarlas. Pintándolas al gusto del consumidor y añadiéndoles peso y soporte para asegurarnos que se mantienen en pie, son perfectas para sujetar una vela del ancho correcto e iluminar cualquier estancia.

 

Porta caramelos y recipiente de sal y pimienta

Igual que aprovechamos las lámparas para crear portavelas, podemos darles otro uso llenándolas de dulces para regalar como alternativa a una caja de bombones. Otra propuesta pasa por crear especieros diseñados con bombillas vacías. El principal y único problema consiste en crear las tapas para rociar con la sal o la pimienta. Lo habitual es utilizar tapas de botellas de plástico viejas, logrando así dar una segunda vida a nuestras bombillas usadas y aportando nuestro granito de arena a la sostenibilidad del planeta.