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España acoge la Cumbre Europea de la Normalización

Más de 100 expertos europeos de organismos de estandarización de 34 países se han reunido a principios de octubre en Bilbao, en el seno de la Cumbre Europea de la Normalización, un evento de alto nivel del Comité Europeo de Normalización (CEN) y del Comité Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC), en el que la Asociación Española de Normalización, UNE,  organismo de estandarización español, ha ejercido de anfitrión. A la cita han asistido también representantes de la Comisión Europea, federaciones y asociaciones sectoriales de la UE, y plataformas de consumidores y pymes.  Las normas son herramientas clave para la competitividad de las empresas y un sólido apoyo de la legislación y el despliegue de las políticas públicas.

España es un referente mundial en estándares de accesibilidad, turismo, industria 4.0, redes eléctricas inteligentes, sostenibilidad en la construcción, compliance, ciudades inteligentes o innovación. Por ejemplo, lidera el primer estándar internacional ISO de Turismo Accesible para todos, que se publicará en el primer semestre de 2020. Los expertos españoles lideran 127 órganos técnicos de normalización internacionales y europeos. Por ejemplo, España ha liderado el grupo de traducción en ISO encargado de la versión en español de la Norma ISO 45001 de Seguridad y Salud en el Trabajo.

Las empresas e instituciones españolas participan activamente en la elaboración de normas técnicas o estándares. Más de 12.000 expertos de 6.000 organizaciones de España forman parte de alguno de los 219 Comités Técnicos de Normalización de UNE en asuntos clave para su competitividad. Los estándares ayudan a superar con éxito los desafíos de las empresas.

En el evento de Bilbao se ha subrayado el papel imprescindible de los estándares europeos para ayudar a Europa a superar con éxito los desafíos tecnológicos y sociales actuales, así como los futuros. Las normas apoyan las prioridades de Europa a través de la mejora de la competitividad empresarial y la creación de confianza, siendo una útil herramienta para alcanzar sus objetivos políticos. Entre otros ámbitos, los estándares tienen una destacada contribución al impulso de una industria europea competitiva, lista para liderar el comercio internacional o el mercado único armonizado. Además, contribuyen a que la innovación y los resultados científicos lleguen más rápida y eficazmente al mercado, y a despertar confianza en la transformación digital de la sociedad. Asimismo, las normas técnicas facilitan a las organizaciones la consecución de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, ya que están basados en el consenso y colaboración que requiere este reto global.

Las normas técnicas tienen beneficios económicos para las empresas, suponiendo hasta el 5% de sus ingresos por ventas, al tiempo que reducen un 7% sus costes. Para el conjunto de la economía española, los estándares ya suponen el 1% del PIB y son el lenguaje que hablan los mercados internacionales. Según la OCDE, el 80% del comercio está sujeto a ellos, facilitando la internacionalización de las empresas españolas y las exportaciones. Las normas técnicas recogen el consenso del mercado sobre las mejores prácticas en aspectos clave para la competitividad de las organizaciones, siendo el resultado de la labor conjunta de los sectores económicos y administraciones.