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Cómo reducir la factura de la electricidad de una empresa en tiempos de COVID-19

El incremento del precio de la luz ha supuesto un problema para muchas empresas, que han visto incrementada su factura de la electricidad notablemente.

 

Ahorrar energía se ha convertido en una prioridad, de tal forma que en el escenario eléctrico los contadores de energía inteligentes se han convertido en un elemento controvertido. Para muchas empresas, el alquiler del contador es un gasto más a valorar dentro de su factura de la electricidad, más aún teniendo en cuenta la difícil situación de sus finanzas.

Según la ley, el consumidor final de la energía tiene la posibilidad de tener el contador eléctrico en propiedad, siempre y cuando éste sea homologado y la distribuidora realice el precintado de este. Actualmente, el coste final del alquiler de un contador depende de la tarifa eléctrica y de la distribuidora, pero éste fluctúa desde los 10 euros al mes para tarifa 3.0A hasta los 120 euros al mes para la tarifa 6.2A.

“La empresa distribuidora es quien realiza las lecturas del contador y pasa la información a la compañía comercializadora. Esto hace que la información no esté disponible para el cliente, excepto la que aparece en las facturas eléctricas: kWh consumidos, kVArh de reactiva y potencia máxima demandada. Esto es todo lo que el consumidor final obtiene”, mantiene Marta Gomà, Socia de Ipsom.

Areas de distribuidoras en España
Areas de las principales distribuidoras en España

8 motivos que justifican el cambio de alquiler a propiedad del contador

  • Medidas en tiempo real: junto con el contador en propiedad, el usuario dispondrá de una plataforma que interprete los datos de forma continua y los muestre de forma se Por tanto, la telemedida nos permitirá conocer con detalle el consumo realizado minuto a minuto.
  • Detección de sobretensiones y cortes de luz: se dispone de toda la información de las curvas de consumo, imprescindible para presentar reclamaciones de calidad de suministro frente a las distribuidoras.
  • Detección de excesos de potencia: es posible detectar a tiempo real excesos de potencia que pueden producir penalizaciones en nuestra factura eléctrica.
  • Conocimiento del perfil de consumo: el acceso a la información de consumos cuarto-horarios permite saber cuál debe ser la potencia óptima contratada.
  • Control de consumo en tiempo real de las ampliaciones de equipos.
  • Disponibilidad de medidas: se dispone de medidas certificadas para poder hacer cualquier tipo de reclamación a la compañía eléctrica.
  • Ahorro del coste de alquiler del equipo de medida.
  • Conservación del historial: no hay pérdida de datos al cambiar de compañía eléctrica.

Una de las principales preocupaciones ante el planteamiento de un cambio de contador para la empresa es si dicho cambio implica o no un corte de tensión que pueda alterar el ritmo de trabajo normal de una compañía. Pero esto no ocurre en la gran mayoría de suministros, que cuentan con medida indirecta y el cambio de contador no implicará que la instalación propia quede sin electricidad. Además, el proceso de cambio, que implica la coordinación con la empresa distribuidora para quitar el contador de alquiler e instalar el de propiedad, queda íntegramente en manos de la empresa especializada y no requiere de ninguna gestión directa por parte de la empresa.