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Patricia Pimenta, nueva vicepresidenta de Home & Distribution de Schneider Electric

No hay duda de que estamos en una situación de emergencia climática. También es sobradamente conocido que la demanda energética se incrementará hasta un 40 % en 2040. Sostenibilidad, digitalización y electrificación –tres aspectos que centran la estrategia de Schneider Electric– son claves para responder a ambos desafíos en una sociedad cada vez más conectada.

Debemos descarbonizar la economía y, por tanto, reducir las emisiones de carbono y utilizar fuentes de energía renovables. Es decir, recorrer el camino de la transición energética.

La movilidad eléctrica juega un papel muy importante en esta ecuación. El sector del transporte es el que más energía consume y transitar hacia su transformación eléctrica, aumentando de paso las fuentes renovables, nos permitirá alcanzar grandes ahorros de emisiones de CO2 directas.

“Tampoco debemos olvidar los retos que supone esta transición para los instaladores, una de las piezas clave del ecosistema. Es necesario que los fabricantes nos preocupemos de formarlos”

e-Movilidad y energías renovables, por un futuro descarbonizado

Aunque la verdad es que no estamos recorriendo este camino todo lo rápido que nos gustaría. Aún son muchos los frenos. Algunos de los principales son los elevados precios de las baterías y su escasa autonomía, la infraestructura y una red de recarga a escala nacional que resulta insuficiente.

Si queremos acelerar la adopción de la e-movilidad, es necesario crear una estructura de red que esté preparada para la gestión energética asociada a la carga, mejorar la red de baja tensión para que pueda gestionar los flujos generados y dotarla de inteligencia. Solo así desbloquearemos todas las posibilidades que ofrece la transición energética. Se trata de un objetivo ambicioso, claro. Pero alcanzable con el compromiso de todos los agentes implicados, incluidas las instituciones públicas.

Tampoco debemos olvidar los retos que supone esta transición para los instaladores, una de las piezas clave del ecosistema. Para garantizar un funcionamiento óptimo de las infraestructuras es necesario que los fabricantes de vehículos y los de puntos de recarga se preocupen de formarlos. En Schneider Electric somos muy conscientes de ello y, por eso, además de darles formación relativa a la instalación, compartimos con ellos información sobre hacia dónde se dirige el mercado. Y es que la implicación de todos los agentes, compartir información…, en definitiva, la colaboración y las alianzas entre todos los actores, son fundamentales para acelerar la adopción del vehículo eléctrico y de las energías renovables.

“La sostenibilidad es una inversión, que no solo afecta al futuro de nuestro planeta, sino también al éxito empresarial”

 

Como también lo es ofrecer soluciones integradas que cubran toda la cadena de valor de la infraestructura de carga, y ayudar a los clientes a elaborar estrategias, planificar, diseñar, instalar y mantener sistemas inteligentes de carga que sean seguros, fiables y eficientes, con soluciones de extremo a extremo que satisfagan las necesidades más urgentes del mercado. Tal y como hacemos en Schneider Electric, porque creemos firmemente en el potencial del vehículo eléctrico.

En esta línea, Schneider Electric se ha comprometido a convertir su flota en 100 % eléctrica. Porque la sostenibilidad es una inversión, que no solo afecta al futuro de nuestro planeta, sino también al éxito empresarial. Ahora mismo hay que hacer más con menos para responder a la emergencia climática y a la demanda energética de una sociedad cada vez más conectada. Para lograrlo, nuestro papel como empresas es clave y debemos liderar con el ejemplo. La sostenibilidad y una estrategia adecuada para lograrla, como apostar por la movilidad eléctrica, deben ser el objetivo final de cualquier organización.