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Mesas redondas

“El instalador será digital o no será”

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Mesa de Debate sobre e-commerce y morosidad

“La atomización de la instalación complica mucho la situación, pero es que la cultura de la licitación que hay en el país es lamentable”

 

Para August Serra el problema en la instalación es que “somos un sector tan atomizado que es difícil llevar a cabo cualquier cambio y hacerlo de forma más o menos global”.

Según Antoni Ruiz, “el Gobierno ha fomentado la cotización por módulos. No debería haber tanto autónomo o empresa pequeña porque sólo se consigue que el camino sea aún más difícil, muchas de ellas carecen de la suficiente capacidad técnica para asumir todos los cambios, ni tampoco tienen estructura suficiente”.

Juanjo Catalán

“Vamos hacia una cierta polaridad, con muchas y pequeñas empresas muy atomizadas y enfocadas en lo tradicional y pocas empresas muy especializadas y punteras en tecnología”Juanjo Catalán, socio director de ADN Pymes

 

Juanjo Catalán fue concluyente con respecto a este último asunto, “la atomización produce una rigidez estructural muy poco operativa. El instalador será digital o no será. Estamos frente a un relevo generacional que provocará un cambio importante, porque el sector afronta varios puntos de amenaza”, y añadió que “quien domina la distribución domina el mercado, la concentración de éste vendrá dada por las grandes marcas, compañías, pero también de sectores anexos. Hay amenazas por abajo y por arriba que nos tienen que hacer replantearnos nuestro servicio o nuestro producto”.

“Antes era el propio mercado el que tiraba”, prosiguió Juanjo Catalán, “mientras que ahora el proceso debe ser más cualitativo que intensivo. La nueva generación de instaladores empieza a dominar la tecnología digital y la capacidad para dominarla con el objetivo de ser más rápidos. Y lo curioso es que vamos hacia una cierta polaridad, con muchas y pequeñas empresas muy atomizadas y enfocadas en lo tradicional y pocas empresas muy especializadas y punteras en tecnología, que hacen las cosas bien y que, por suerte, están creciendo en número.

Daniel Carrasco

“La mentalidad del usuario también influye, también tiene que cambiar y, a veces, es él quien no quiere adaptarse” Daniel Carrasco, director del Gremi de Instal. ladors de Barcelona

 

Para Daniel Carrasco, del Gremi de Barcelona, “también hay un problema que hace el e-commerce más complicado en nuestro sector, se trata de un valor añadido que complica que el producto llegue al usuario, porque la mentalidad del usuario también influye, también tiene que cambiar y, a veces, es él quien no quiere adaptarse y, por el otro lado, las empresas instaladoras tienen un perfil poco comercial y no hacen suficiente hincapié en ese esfuerzo porque el cambio llegue también al usuario. Tenemos que contribuir a la profesionalización, los instaladores deben poder una respuesta rápida y comercial y ser capaces también de utilizar las nuevas herramientas tecnológicas”.

Y para Daniel Carrasco eso se ejemplifica bien en la comparación con las telecomunicaciones, “hay una distancia con ellas,, el instalador tiene aún que perder el miedo a entrar en esa tecnología”.

En ese instante Josep Figueras aportó un dato concreto que sorprendió a muchos de los presentes, “nosotros tenemos 25.000 clientes activos y un 20% de ellos no dispone de correo electrónico”, dijo.

Antoni Ruiz

“No debería haber tanto autónomo o empresa pequeña porque sólo se consigue que el camino sea aún más difícil” Antoni Ruiz, director gerente de Aemifesa

 

Y de vuelta al concepto de low cost, para Juanjo Catalán se trata de un “estándar”, mientras que Antoni Ruiz piensa que “tiene que quedar de la puerta para afuera”.

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“En una obra, los costes que se reducen primero siempre son los de la instalación”, subraya August Serra, “la atomización complica mucho la situación, pero es que la cultura de la licitación que hay en el país es lamentable”. Miquel Puig mencionó en primera persona el caso de “una obra en la que han cargado un 30% sobre el precio de la instalación que hicimos”, y puso el énfasis en el problema que supone “ir siempre a través de las constructoras”. Francesc Acín también coincidía en el problema que supone la licitación, “es un problema enorme, como consecuencia de ese tipo de licitación se ocasionan muchos problemas adicionales”, mientras que Antoni Ruiz acudió también a un ejemplo concreto y citó “el caso de una obra de gran volumen en Badalona en la que le pedimos a la Administración que separase los 7 millones de la licitación de la misma para que pudiese dar trabajo a varias empresas, pero no hubo forma de hacerlo, no fueron capaces porque las políticas están hechas para favorecer a las grandes empresas”.

Juanjo Catalán cree que “el autónomo malvive, pero sobrevive, aunque no se sobrepone a la situación” y Francesc Acín volvió a lamentar el efecto contagio, “llega un momento en el que se contamina tu mercado del que es alegal. Eso empieza a generar una serie de dudas, que provocan que se adopten determinados métodos que, sin llegar a suponer una contaminación completa, hacen que entres un poco en el juego. Para evitar el todo vale o hay una mano dura con toda esa parte alegal del sistema o no hacemos nada”.

Eduard Sarto

“Las asociaciones tenemos mucho que decir y hay mucho que se puede hacer. ¿Por qué si tenemos claro qué es lo que nos conviene no somos capaces de ponerlo en marcha?” Eduard Sarto, secretario general gerente de Adime

 

Eduard Sarto aportó una visión optimista, “creo que las asociaciones tenemos mucho que decir y hay mucho que se puede hacer.  ¿Por qué si tenemos claro qué es lo que nos conviene no somos capaces de ponerlo en marcha?”. Ahí, Juanjo Catalán ve “fundamental recuperar la figura del prescriptor, con todo lo que supone de dificultades añadidas”. Antoni Ruiz se lamentó del diferente rasero a veces, “cuando hemos tenido reunión con técnicos municipales, a los instaladores nos cuestionan el trabajo, pero a nosotros no nos consta qué empresas son las que lo hacen mal. Y, sin embargo, luego nos encontramos con una competición ilegal en todo esto y una normativa que roza el larguero”.  En ese punto, Miquel Puig adujo que “aunque me limite mucho como empresario, cuando me ofrecen trabajar para constructoras no lo hago”.