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Schneider Electric consume el 100 % de electricidad limpia en sus fábricas y centros de España

Las fábricas y centros de Schneider Electric en España consumen la totalidad de energía que emplean con origen en fuentes renovables. Se trata de un paso fundamental en su camino hacia la neutralidad de carbono de sus operaciones en 2025 y para ser emisor neto cero de CO2 en 2030. Además han implementado también múltiples medidas de eficiencia energética, especialmente centradas en tecnologías de control y gestión de la energía, control de edificios e iluminación LED, entre otras, consiguiendo una reducción del consumo energético de entre un 15 % y un 25 % en los últimos 5 años.

 

Actualmente, Schneider Electric cuenta con fábricas, centros de distribución y oficinas comerciales en las localidades de Capellades (Barcelona), Griñón (Madrid), Meliana (Valencia), Molins de Rei (Barcelona), Puente la Reina (Pamplona), MESA (Mungia), Sant Boi de Llobregat (Barcelona), Bac de Roda (Barcelona), Cartuja (Sevilla) y San Sebastián de los Reyes (Madrid). En total, el consumo eléctrico anual de estas instalaciones es de más de 25.000 MWh.

A nivel internacional, Schneider Electric prevé contar con 70 plantas y centros de distribución emisores cero neto de carbono para 2025. Esto se está logrando gracias a un amplio conjunto de iniciativas para optimizar la eficiencia energética en todas sus operaciones, a la electrificación de sus procesos, al consumo de energía renovable y al cambio de su flota por vehículos eléctricos (conforme a la iniciativa EV100). Estos compromisos están recogidos en su programa de sostenibilidad hasta 2025.

A modo de ejemplo, Schneider Electric ha lanzado recientemente el Zero Carbon Project, que tiene como objetivo reducir la huella de carbono de su cadena de suministro. Con esta iniciativa, la empresa trabajará con sus 1.000 principales proveedores para reducir a la mitad las emisiones de CO2 de sus operaciones para 2025.

Para el presidente de la compañía en Iberia, Josu Ugarte, “hemos emprendido este camino en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con los objetivos climáticos de la Unión Europea, y porque estamos convencidos de que la industria juega un papel clave en la transición hacia una economía baja en carbono”.