SHARE
Jorge Morales de Labra, experto energético
Jorge Morales de Labra, experto energético

“Toda la oposición, a excepción del Partido Popular, está de acuerdo en que se lleve a cabo un Plan Energético Nacional”

 

“La factura eléctrica se acabará convirtiendo en un acto de fe”

 

Jorge Morales de Labra es ingeniero industrial y director general de GeoAtlanter, una compañía que centra su actividad en cubrir toda la cadena de valor del suministro de energía eléctrica, desde la generación de la misma hasta su venta al cliente final.

Pero más allá de eso, Jorge Morales está considerado como uno de los mayores expertos en el sector energético en la actualidad, una voz conocida y reconocida que tiene además la impagable cualidad de contar con sencillez cada una de las vertientes y ramificaciones de uno de los asuntos más complicados que genera la actualidad: el mercado eléctrico. No en vano, su rostro y su voz resultan ya reconocibles de tan reclamados como son en radio y televisión.

La entrevista se desarrolla momentos antes de que Morales de Labra vuele a Bruselas a presentar la denuncia de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético (Px1NME) contra los sobrecostes no devueltos por los CTC´s. Una denuncia que quiere que la Comisión Europea inste al Gobierno a que exija a las eléctricas la devolución de esas cantidades.

 

Mañana presentan la denuncia de la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético en Bruselas, ¿qué previsión tienen sobre lo que pueda dictaminar la Comisión Europea acerca de los CTC’s ?

Consideraríamos un éxito que la Comisión entre a valorar la denuncia e inicie una investigación formal sobre las ayudas. Con ello ya habríamos logrado algo que obligaría al Gobierno a analizar todas las ayudas y a exigir que se tengan que estudiar.

Hay que entender que la Fiscalía Anticorrupción archivó el caso por su complejidad. Después vino la querella de Ausbanc, lo que motivó que la Audiencia Nacional también hiciera lo mismo.

 

Tenemos que exigirle a los políticos que hablen con claridad en materia energética y que digan si están de acuerdo en que se realice esa Auditoría y en que haya un Plan Energético Nacional

 

(Morales de Labra alude y a continuación muestra el acta de declaración del exdirector General de Política Energética y Minas, referente a la orden sobre la liquidación de los CTC´s. En ella se especifica con claridad que el asunto se dejó pendiente para el siguiente relevo en la cartera ministerial y que, tras el nombramiento como ministro de Miguel Sebastián el asunto quedó fue relegado por otras prioridades y acabó sepultado por ellas y enterrado en algún cajón).

Los CTC´s o Costes de Transición a la Competencia son un mecanismo creado por el Gobierno en 1997 para compensar a las eléctricas por las inversiones realizadas, en teoría y a consecuencia del paso al mercado liberalizado, que preveía una bajada en los precios y una mayor dificultad para la amortización de las inversiones, se establecieron dichos mecanismos para compensar a las compañías eléctricas por sus inversiones en medio y largo plazo.

 

Consideraríamos un éxito que la Comisión entre a valorar la denuncia e inicie una investigación formal sobre las ayudas

 

En concreto, se les garantizó un precio de venta en generación de la electricidad de 36 euros por megavatio hora (MWh), en la época se usaba la peseta y era de 6000 pesetas por megavatio hora, de modo que cuando fuera menor, los CTC´s les compensarían con un límite de 10.200 millones de euros. De igual modo, les descontaba los ingresos en el caso de que el precio superase dichos 36 euros por MWh.

Esto fue lo que ocurrió desde 2005 y hasta 2006, cuando los CTC´s fueron derogados. Pero el Gobierno nunca reclamó esa cantidad cobrada de más, que la Abogacía del Estado cifra en más de 3.000 millones. La Px1NME considera ahora que la prescripción debería haber llegado en 2014, en lugar de cuatro años antes tal y como se consideró.

 

¿En caso de prosperar la denuncia cuáles serían las posibles consecuencias más allá de la devolución de las cantidades sobreexcedidas?

Con independencia de que se proceda a la devolución o no, simplemente una resolución que pusiera freno a la “sangría” ya sería muy significativa, porque se acabaría con los Windfall profits (“beneficios caídos del cielo”) y eso permitiría que las centrales amortizadas entrasen a participar del mercado de una forma diferente, de tal manera que otros actores podrían entrar a participar en el mercado de una forma competitiva real, en igualdad de condiciones.

Los cálculos de los CTC´s son complejos y no se pueden realizar central por central, tal y como se hizo en su momento, porque una vez que ha ido avanzando el tiempo no se pueden seguir los pasos de amortización de cada una de las centrales de una forma exacta, pues las centrales pueden pasar plazos de amortización y otras estar pendientes de ser amortizadas, e incluso algunas estar excesivamente amortizadas.

 Jorge Morales de Labra

¿Puede explicarnos de la manera más sencilla posible la relación que existe entre el Déficit de Tarifa y los Costes de Transición a la Competencia?

Es difícil de explicar, pero sencillo de entender. En primer lugar hay que saber qué es lo que provoca el Déficit de Tarifa, desde 1997 hasta el cambio normativo en 2009.

El funcionamiento se basaba en una tarifa fija a 36 €/MWh de coste de generación, con lo que se determinaba el precio final para los consumidores durante el año. A final del ejercicio se liquidaba entre lo reconocido como costes del sistema eléctrico y los ingresos generados por el consumo. Si aquellos eran superiores a estos, la cantidad anual resultante se reconocía como Déficit de Tarifa del sistema eléctrico. Digamos que es la diferencia entre lo que se reconoce que tienen que cobrar las compañías eléctricas y lo que realmente cobran.

Este Déficit se ha ido repitiendo año tras año y ha generado una hipoteca enorme, aunque lo primero debería ser saber si es razonable, si los costes reconocidos son los imputables realmente. Y además está la arbitrariedad de que lo paguen ahora consumidores diferentes a los que lo generaron. Comoquiera que es imposible reclamar la cantidad a quienes consumieron la energía, lo lógico sería que el Déficit no fuera incluido en el recibo de la luz, sino que fuera cargado a los Presupuestos Generales del Estado.

Desde julio de 2009 se rompe el recibo en dos partes: la regulada y la liberalizada. El Gobierno determina una parte del precio (lo que se conoce como tarifas de acceso) tanto para el término de energía como para el término de potencia (este que se paga siempre aunque no se haga consumo). Además hay una parte del recibo que depende del mercado, de modo que si el precio sobrepasa los 36 euros/MWh se asigna al Déficit y automáticamente también aumentan los CTC´s por haberse rebasado ese mismo precio.

 

Lo lógico sería que el Déficit de Tarifa no fuera incluido en el recibo, sino que fuera cargado a los Presupuestos Generales del Estado

 

Un recurso aspirado por las eléctricas era el consistente en titulizar el Déficit para recuperar el dinero rápidamente y debérselo a una entidad bancaria. La Unión Europea permite hacerlo, pero no en el caso de los CTC´s, aunque el Gobierno lo vuelve a autorizar en una negociación con las eléctricas con una quita del 20%, que posteriormente también prohíbe Bruselas. Lo curioso es que los intereses de esa titulización se incluyen también en el cálculo del Déficit, de modo que los acaban pagando los consumidores, en lugar de quienes lo titulizan, que son las compañías eléctricas.

El RDL 6/2009 permite la titulización, y para evitar la renegociación de la deuda, las eléctricas llevan a cabo con rapidez esa titulización, con el aval del Estado para garantizar su pago. Resulta curioso porque este aval convertía la operación en un negocio muy interesante para los bancos, que acudían al BCE para recibir dinero prestado a bajos intereses y lo utilizaban para comprar deuda avalada por el Gobierno a un interés muy superior.

 

Es determinante la necesidad de una auditoría real del sector energético y el compromiso político para llevarla a cabo

 

Con la llegada de Miguel Sebastián al Ministerio de Industria la lógica desaparece por completo del cálculo de los peajes. Antes las previsiones eran complicadas porque el consumo era difícil de prever, pero desde 2009 el cálculo resulta un contrasentido. Simplemente se basa en mantener el precio estable, de tal forma que si el mercado sube, se bajan las tarifas de acceso, lo que acaba por provocar auténticas aberraciones en la factura eléctrica.

Además de todos estos despropósitos y esta falta de congruencia, existe el problema de la situación de oligopolio en la que se desarrolla el mercado, sin competencia real, por eso es determinante la necesidad de una auditoría real del sector energético y el compromiso político para llevarla a cabo. Un análisis exhaustivo que determine con exactitud la cantidad real de las deudas, del Déficit de Tarifa y de los CTC´s reales. Pero sólo será posible si hay una voluntad política de verdad de acabar con ese funcionamiento oligopolista del sistema.

Por eso tenemos que exigirle a los políticos que hablen con claridad en materia energética y que digan si están de acuerdo en que se realice esa Auditoría y en que haya un Plan Energético Nacional. Y que lo lleven a sus programas y asuman los compromisos, para que luego la responsabilidad quede en manos de los ciudadanos a la hora de castigar y no depositar su confianza en quienes no lo hagan, así como en aquellos que habiendo ejercido la responsabilidad ejecutiva hayan dado la espalda a los consumidores.

 

¿Cree que pueda haber un cambio en el discurso de los dos partidos mayoritarios?

Cada uno de los dos grandes partidos actúa de una manera diferente en función de que gobiernen o estén en la oposición. La incoherencia es que en un lado hacen justo lo contrario de lo que reclaman en el otro. Los ciudadanos tenemos que aprender a exigir a los partidos políticos que hablen y sean serios con los temas que nos preocupan.

En la actualidad toda la oposición está de acuerdo en que se lleve a cabo un Plan Energético Nacional, únicamente se opone el partido en el Gobierno, que cuenta con la mayoría absoluta en el Parlamento.

 

¿Qué opinión le merece la situación ahora mismo del Real Decreto sobre Autoconsumo?

Pues que no se pueden entender de ninguna manera las prisas por aprobarlo, de no ser porque esté pactado con las eléctricas hacerlo. El Autoconsumo ahora mismo no es un problema porque está paralizado, no hay nuevas instalaciones, y con las elecciones generales a menos de tres meses, su aprobación sólo puede restar votos. Por eso sólo entiendo como justificación un pacto con las compañías eléctricas.

Y tampoco tiene sentido que argumenten que se trataba de un compromiso en su programa, porque también se comprometieron a modificar el mercado eléctrico y se ha pasado la legislatura sin que se haya hecho.

El sentido que tiene ese recargo por el Autoconsumo está mal explicado por parte del Gobierno, pues realmente el motivo de este recargo a los que producen su propia energía no es otro que aumentar los ingresos para los costes fijos del sistema, aunque dejes de consumir una parte proveniente de la red. Realmente con las tarifas actuales no se cubren todos los costes fijos, y con la lógica previsión de que la gente reduzca la potencia contratada, lo que sería normal si tienes Autoconsumo, el gobierno decide imponer una tasa para aumentar los ingresos del sistema por parte de los que lo abandonen. Lo que no está explicado es cómo se componen los costes fijos del sistema y las decisiones llevadas a cabo para que arroje esos costes (centrales paradas, costes por capacidad, etc.)

 

Y en cuanto al recién implantado sistema de facturación por horas, ¿qué le parece?

La facturación por horas va a complicar la comprobación del recibo a los consumidores, sin que realmente pueda suponer un ahorro significativo en la factura, que ahora no se entiende, pero se puede comprobar. A partir de ahora tampoco se podrá hacer lo segundo. Lo que sí hace es abrir una barrera al desarrollo de la eficiencia energética porque no está previsto el envío de la información sobre su consumo al consumidor (lo que perjudicaría a las compañías eléctricas) y, en cambio, conseguirá que la factura se acabe convirtiendo en un acto de fe.

El usuario no va a tener información en tiempo real sobre su consumo, y es probable que con ello se incumpla la Directiva Europea de Eficiencia Energética, ya que es imposible determinar el momento en el que se produce el consumo, información necesaria para conocer los momentos en que éste es mayor y ponerle remedio o minimizarlo. Además de la falta de privacidad sobre los hábitos de consumo de los usuarios.