Ante el auge de la movilidad eléctrica se impone como reto la necesidad de una mayor flexibilidad energética para cada uno de los países europeos. Un informe reciente concluye que en Europa es necesaria una mayor coordinación sobre los requisitos técnicos de carga bidireccional para favorecer la flexibilidad energética en el continente.

 

El estudio ha sido realizado por smartEn, en colaboración con consultores independientes y patrocinado por Eaton, y arroja luz sobre los marcos reguladores de once países europeos para el almacenamiento de energía que ofrece la carga bidireccional (V2X) de los vehículos eléctricos. En el caso de España, y pese a estar preparados en cuanto a regulación, todavía tenemos tareas pendientes en materia de infraestructura.

El informe analiza en profundidad las facilidades y los obstáculos de la recarga bidireccional dentro del espectro de cada país, examinando aspectos como la evolución de los vehículos eléctricos y las estaciones de recarga, las condiciones reglamentarias y de acceso al mercado, así como las consideraciones relativas a la red y los sistemas. De este modo, el objetivo del trabajo consiste en demostrar que liberar el potencial de la carga bidireccional es un avance clave para lograr una transición energética eficiente basada en todos los recursos energéticos descentralizados, incluidos los activos no dedicados del sector del transporte.

Además, se destaca el papel fundamental que la carga bidireccional puede desempeñar en la transición energética limpia de Europa. La falta de coordinación de los requisitos técnicos en los distintos países es uno de los principales obstáculos para la V2X. Empresas y consumidores necesitan claridad por parte de los gobiernos y los responsables políticos sobre la visión final de la recarga bidireccional en toda Europa. Con esto, se podría evitar que, tal y como predice el informe, los vehículos eléctricos sean activos inmovilizados el 90 % del tiempo, lo cual supondría un derroche de la flexibilidad energética necesaria en Europa para equilibrar las energías renovables variables en la red.

 

¿Está España preparada para impulsar la carga bidireccional?

El informe determina que todavía existen algunas áreas de mejora en ciertos territorios. Por ejemplo, España está a la cola en materia de infraestructura y desarrollo, junto con otros países como Polonia e Italia. Entre los principales datos obtenidos, preocupa el número de puntos de carga por cada 1.000 vehículos cuya media total de los tres países es menor de 3.

Estas carencias pueden poner en jaque el desarrollo de nuevas fuentes de energía y entorpecer el proceso de fomentar una mayor flexibilidad energética. En el caso de España, la falta de infraestructura contrasta con la regularización de este tipo de procesos, cuyo marco regulatorio, según el estudio, se encuentra a la cabeza en comparación con el resto de los países participantes. Los interesados pueden disponer del informe completo en el siguiente enlace.

Para descargar el informe completo, puedes acceder aquí.

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