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Los incumplimentos graves de productos preocupan seriamente a la patronal de los fabricantes de iluminación
Anfalum, Asociación Española de Fabricantes de Iluminación, ha hecho pública su preocupación por los resultados del Primer Informe del Observatorio de Vigilancia de Mercado de la Asociación Española de Normalización, UNE, que concluye que el 92 % de los productos de iluminación analizados tienen incumplimientos graves. Dicho informe fue presentado la semana pasada por la propia UNE y el presidente del citado Observatorio y director general de Anfalum, Alfredo Berges, mostró su preocupación por los datos recogidos en una entrevista en el Canal 24 Horas, de Televisión Española.
Este primer informe subraya una tendencia ya marcada desde Anfalum desde hace años. La diferencia estriba en que el Observatorio de Vigilancia de Mercado ya cuenta con la colaboración de más de 30 organizaciones empresariales y los Ministerios de Consumo, de Industria, Comercio y Turismo y de Asuntos Económicos y Transformación Digital. El sector de la iluminación reivindica desde hace tiempo que las medidas de control y de penalización de los incumplimientos sean más firmes, y que se cumpla el marco normativo y legislativo europeo y español para evitar la entrada y comercialización de productos inseguros para el consumidor final.
Las particularidades de la venta online
Desde la patronal europea, Lighting Europe ya se adelantaron algunas conclusiones en 2021 a través del estudio de Mystery Shopping. Un análisis pormenorizado que se realiza anualmente para verificar si los productos de iluminación que venden online las plataformas de e-commerce cumplen con las leyes y requisitos de información obligatorios en la Unión Europea. Berges asegura que “las plataformas de e-commerce, la venta electrónica, ha llegado para quedarse. Pero no puede ser un espacio donde entren productos que incumplen normas de seguridad, requisitos de etiquetado, o no contribuyen al reciclaje del residuo una vez termina su vida útil”. En su opinión, estos recientes estudios “definen un problema que tiene solución: arreglar el marco legal de la UE para abordar el incumplimiento de la venta online. Y una de las vías es la DSA (Digital Services Act) ó Ley de Servicios Digitales, que deberá definir la responsabilidad en cualquiera de las posibilidades de incumplimiento”.
Regular la tecnología más importante del siglo XXI, Internet y todos los productos y servicios online vinculados, es uno de los mayores retos regulatorios que está preparando Europa con vistas a una posible aprobación en 2023. Una ley que abordará las redes sociales, la economía colaborativa, los motores de búsqueda, alojamiento de webs, APPs, suministro de contenidos, y por supuesto las plataformas de e-commerce. Desde la patronal española confían en que la DSA tenga un enfoque especial para la plataformas de venta online, como sugiere el propio Alfredo Berges: “debemos mejorar la información disponible sobre quién está vendiendo en plataformas de comercio electrónico. No tiene sentido que una empresa o comerciante que vende productos no conformes, o incluso ilegales, pueda desaparecer de la red, y registrarse con otro nombre en apenas unos minutos… hay que habilitar un sistema de identificación electrónica, o registro único en la UE, obligatorio para los servicios digitales”.
