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Lighting Europe apuesta por una vigilancia más eficiente del mercado de la UE para que se cumplan las normas

La Comisión Europea tiene previsto publicar en breve sus nuevos requisitos sobre diseño ecológico y etiquetado energético para la iluminación. Serán 80 páginas con nuevas normas que la industria europea tendrá que aplicar muy pronto, con fechas de implantación diferentes entre los países miembro -a partir de 2019 hasta 2023-. También se requiere de una nueva base de datos establecida desde julio de 2019. Se trata del Registro Europeo para el Etiquetado Energético, (Eprel) para registrar todas las fuentes de luz comercializadas desde agosto de 2017. Ya se han registrado más de 2.000 modelos de lámparas desde principios de año, y esto sólo a nivel de la Unión Europea, porque luego están los requisitos legales puramente nacionales.

Además, Lighting Europe también cierra 2019  reevaluando su visión y prioridades a largo plazo y la creación de un grupo de trabajo específico para velar con que los productos cumplen con las reglas. Cumplir con el marco normativo tiene costes: una nueva lámpara debe pasar 9 meses de prueba antes de venderse en la UE. En cuanto a los productos no conformes, hay que tener en cuenta el riesgo de seguridad para los consumidores y la amenaza que suponen para el equilibrio de la industria y la igualdad de condiciones de mercado.

Lighting Europe apuesta por una vigilancia más eficiente del mercado de la UE para que se cumplan las normas

Entre la normativa europea de vigilancia del mercado, la Directiva de Cumplimiento y Aplicación, por ejemplo, creará nuevas oportunidades para que la industria y las autoridades de vigilancia del mercado colaboren, factor clave para avanzar en la eliminación de productos no conformes del mercado. Lighting Europe prestará soporte a los productos que cumplen con la normativa de Eficiencia Energética 2018, también denominada EEPliant 3, un proyecto de vigilancia del mercado paneuropeo que analizará diferentes categorías de productos -incluida la iluminación-, y probará algunos modelos contra las nuevas normas de etiquetado energético y diseño ecológico de la UE. Se realizó un ejercicio similar en 2014 y se analizaron 86 lámparas; de aquel proyecto resultó que sólo el 14% de los modelos probados cumplían totalmente.

Las autoridades también llevan a cabo las pruebas a nivel nacional, pero con mucha deficiencia de recursos. Por ejemplo, en Francia, la asociación francesa Syndicat de Luminaire ofrece datos sobre 2018, cuando 500 productos fueron verificados, y de éstos, 55 fueron probados. Solo el 5% eran totalmente compatibles. El 35% no sólo no cumplió sino que también se consideró peligroso. Para Lighting Europe es necesario hacer más para garantizar la vigilancia del mercado de modo más eficiente. Y esto comienza con la asignación de más recursos a las autoridades encargadas de hacerlo.

Lighting Europe, en la que se integra Anfalum, Asociación Española de Fabricantes de Iluminación, también desarrollara nuevas pautas, como las futuras reglas de diseño ecológico y etiquetado energético para la iluminación, que será una herramienta clave para garantizar que la industria europea cumpla con una legislación que incluye cambios significativos, que van desde la eliminación de las tecnologías convencionales hasta un mayor rendimiento y requisitos ambientales para los productos de iluminación. Desde la asociación europea se comprometen a ayudar a reducir las distorsiones, y crear un entorno más seguro y justo para los usuarios finales y la industria.