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Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol

La irrupción hace ahora un año de la petrolera Repsol en el mercado de la comercialización eléctrica y de gas ha supuesto toda una revolución en el mercado. La compañía consigue captar alrededor de 600 clientes cada día, según sus cifras globales y teniendo en cuenta que partió con la cartera heredada al adquirir los activos de la compañía Viesgo, está al borde de alcanzar la cifra significativa del millón de clientes. De este modo se ha convertido en la compañía eléctrica con mayor índice de crecimiento, mientras las grandes eléctricas pierden clientes. Según sus previsiones, Repsol podría alcanzar esa ansiada cifra del millón de clientes a principios del año 2020, aunque de continuar con el actual ritmo de incremento podría lograrlo antes.

La compañía se beneficia del canal que supone su red de gasolineras a lo largo de todo el territorio, que suma 3.350 estaciones de servicio y ofrece descuentos al llenar el depósito para los clientes que se sumen a la comercialización de energía –cuyo contrato puede formalizarse en la propia estación de servicio- así como promociones concretas de refuerzo. Repsol se aprovecha del enorme caudal de clientes que cada día repostan combustible en esa red y la emplea para iniciar el proceso de captación de usuarios e incluso hacer efectiva la incorporación de clientes. Además, la compañía firmó un acuerdo con El Corte Inglés para que los clientes de esta firma puedan contratar electricidad y gas en sus centros.

El objetivo de la compañía es llegar a 2,5 millones de clientes de electricidad y de gas en 2025, momento para el cual ya habrá entrado en el ámbito de la producción de energía, con la inversión en fuentes de generación renovable. En este sentido ha cerrado recientemente acuerdos para el desarrollo de tres nuevos proyectos renovables en España que sumarán una  capacidad de casi 800 megavatios (MW), y que serán construidos en los próximos cuatro años y operados por su filial eléctrica. Se trata de un parque eólico en Aragón, con una potencia de 335 MW; otra más en Castilla León, con 255 MW más; y una planta fotovoltaica en la provincia de Cádiz, de 204 MW. También prevé otros proyectos como un parque fotovoltaico en Badajoz y un parque eólico marino en la costa portuguesa. Con la adquisición de Viesgo también firmó la adquisición de alrededor de 700 MW de instalaciones de energía hidráulica convencional. Con todo ese volumen sumaría la mayor parte de los 4.500 MW de generación, que se ha planteado como objetivo para el año 2025.