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Los beneficios de las compañías eléctricas crecieron en el primer trimestre del año

2019 fue un año nefasto para las grandes eléctricas, en lo que se refiere a sus cifras de comercialización en España. Endesa, Iberdrola y Naturgy vieron como perdían más de medio millón de clientes y acumulaban los peores datos de los últimos años. La que más fue la tercera, Naturgy, que vio como retrocedía su cifra de clientes casi en 270.000. Endesa superó la cifra de 192.000 bajas, mientras Iberdrola, perdió casi 75.000 usuarios, según datos facilitados por El Confidencial y recopilados por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia.

La propia Competencia ha limitado en los últimos años sus actuaciones en términos comerciales y les ha obligado, por ejemplo, a comunicarle las quejas de sus propios clientes. Esas decisiones y la propia actuación del Gobierno, poniendo freno a algunas prácticas comerciales muy agresivas como la venta de contratos en el propio domicilio del cliente, pueden haber influido en estos retrocesos en el número de usuarios, que en el caso de Endesa e Iberdrola suponen ya cinco ejercicios con caídas consecutivas. En ese tiempo ha visto reducida su cifra de clientes en más de un millón y, aunque en el caso de Iberdrola son menores, la pérdida en 2019 supone aproximadamente tres veces más la que sufrió sólo un año antes.

Otro factor importante es el crecimiento de las compañías eléctricas independientes y el de nuevos actores, como es el caso de Repsol, que a final del pasado año superaba los 843.000 clientes, después también de la compra de la cartera de la que disponía Viesgo. Por su parte, las comercializadores independientes no alcanzaban el millón de usuarios entre todas hace tan sólo 6 años, mientras que en la actualidad prácticamente alcanzan los 3 millones en conjunto. Destacan en ese panorama compañías como Feníe Energía, Holaluz, Aldro, Nexus Energía, Factor Energía, etc.

A pesar de la constante fuga de clientes, las grandes eléctricas no muestran signos de alarma, sino que prefieren reorientar su discurso a la rentabilidad frente al tamaño, y aseguran estar dispuestos a perder la parte de la cartera de la que obtienen un valor más reducido, mientras se dedican a la búsqueda de clientes más rentables.

En el caso de Naturgy la pérdida es considerable aunque se limita a los dos últimos ejercicios, en los que habría visto disminuida su cifra en casi 390.000 clientes, mientras en los dos años anteriores el resultado fue positivo. Otra compañía de envergadura, como es el caso de EDP, la cuarta en facturación, no sufre el mismo proceso sin embargo, y ha aumentado en los últimos cinco años más de 150.000 clientes, con un incremento progresivo, ejercicio a ejercicio.