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Feníe Energía y las asociaciones de instaladores idean un plan capilar para comunicar el efecto de la subida de la luz

Feníe Energía pasa a la acción en su estrategia de comunicación a la sociedad sobre las consecuencias que tiene para los consumidores la escalada de precios del mercado mayorista de electricidad. Para ello y aprovechando la reunión que anualmente mantiene con los secretarios de las asociaciones de instaladores integradas en la Federación Nacional, ha creado un plan que quiere aprovechar la capilaridad que esta red de asociaciones tiene y coordinar así una acción común en dicha estrategia informativa. La compañía comercializadora ha mostrado repetidamente en las últimas semanas su preocupación por la situación actual del mercado mayorista de electricidad y también ha subrayado las oportunidades que el Real Decreto 15/2018 ofrece a los instaladores en el aumento de la demanda. Pero también ha reclamado al Gobierno una reforma en profundidad del mercado eléctrico, para que sea más justo con todos los actores que lo componen.

Ésta ha sido una de las cuestiones tratadas en la reunión, en la que también las propias asociaciones han transmitido sus inquietudes y dudas a la compañía de los instaladores. Ésta, por su parte, dedicó una parte de la jornada a explicar la situación actual del mercado mayorista de la electricidad y debatir sobre ella. En palabras de su CEO, Isabel Reija, “nuestro objetivo es trazar un plan de trabajo con las asociaciones de instaladores para transmitir a la sociedad cómo funciona el mercado y la formación de los precios para que los consumidores no estén desprotegidos ante la subida de los precios de la luz”. La subida de precios del pool eléctrico tiene consecuencias en el precio que los consumidores finales pagan en su factura de la luz, según Feníe Energía.

Entre las oportunidades que el Real Decreto-Ley ofrece a los instaladores está la supresión del “impuesto al sol”, el fomento de la movilidad con la supresión del gestor de cargas o la desregulación de las potencias. Todas ellas pueden implicar un aumento de la demanda de estos servicios y ser beneficioso para los instaladores. “La desregulación de las potencias es una medida muy positiva de protección a los consumidores que puede ayudar al ahorro a través del asesoramiento del instalador. Y es que, para elegir el término de potencia más apropiado, contar con la recomendación de un instalador formado que conoce su consumo es fundamental”, asegura Isabel Reija. Y respecto al autoconsumo dado que es una reclamación histórica del sector eliminar las barreras que existían. Desde la compañía siempre han apostado por aprovechar el sol y, a partir de ahora, pueden llevarlo a cabo de forma más sencilla sin las trabas que suponía para el cliente el impuesto al sol.