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La Asociación de Instaladores Electricistas de La Rioja conmemora sus primeros 40 años con un proyecto solidario

La iniciativa denominada “Energéticamente sociales”, para mejorar las instalaciones de Cáritas, Asociación Pro-Infancia Riojana y Banco de Alimentos servirá a la Asociación Profesional de Instaladores Electricistas, de Energías Renovables y de Telecomunicaciones de La Rioja (AIER) para conmemorar sus primeros 40 años de historia. El proyecto se llevará a cabo en doce ubicaciones de toda la comunidad autónoma, con diferentes usos, y tendrá un coste aproximado de 15.000 euros que será asumido por la asociación. En concreto, se trata de un proyecto solidario y social dirigido a los colectivos más desfavorecidos, a través de las entidades que trabajan habitualmente con ellos y consiste en la renovación de las instalaciones eléctricas de los diferentes edificios donde están ubicadas estas entidades con el fin de mejorar la seguridad eléctrica, la calidad visual y la eficiencia energética de las mismas y, por tanto, de las personas que trabajan en ellas.

En concreto, en Cáritas se reformarán las instalaciones de 10 ubicaciones destinadas a alojamientos temporales, a familias en riesgo de exclusión, así como a Proyecto Hombre. Estas actuaciones irán dirigidas a reducir el riesgo eléctrico y evitar los accidentes a los que estas instalaciones pueden estar expuestas dado su estado actual. Se estima que estos trabajos tendrán un coste global de unos 7.000 euros. El Banco de Alimentos, por su parte, tiene una necesidad de actualización de eficiencia en su sistema de iluminación. Las mejoras supondrán una estimación de 4.000 euros de inversión. Finalmente, con APIR se va trabajar en mejorar su eficiencia energética, además de en la salud visual de los niños a los que acoge la organización. La entidad también necesita actuaciones en telecomunicaciones para mejorar el desarrollo de su trabajo con estos menores. Todas estas reformas supondrán un coste estimado de 4.000 euros.

Además del beneficio que obtendrán esas entidades por la realización de estos proyectos, posteriormente se verán favorecidas con un ahorro del consumo eléctrico anual de, al menos, un 50 por ciento del coste actual de su facturación. La ayuda de AIER se basa en la aportación del trabajo de los instaladores eléctricos a coste cero para las entidades sociales, de modo que serán las propias empresas las que asuman este trabajo y, por otro, en la donación de las luminarias y material necesario para realizar estas obras, cuyo coste será asumido por la AIER, mediante la aportación de las propias empresas y la colaboración de sus proveedores. En caso de que los fondos recaudados superen el valor de estas actuaciones, se destinará el resto a la pobreza energética, es decir, a abonar la factura de la luz a familias y colectivos que lo necesiten cumpliendo el objetivo del proyecto solidario de devolver a la sociedad parte de lo que la sociedad ha aportado al colectivo de instaladores.